OFUNAM Programa 8 Tercera Temporada 2015

Escrito por: Juan Dimas Cordova

Fecha de publicación: 23 noviembre, 2015

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Algo que siempre es digno de alabanza es la claridad de una idea; comprender una idea requiere de dos grandes esfuerzos, el primero de quien la comunica, pues debe hacerlo de forma clara, directa, sólida y coherente, el segundo de quien lo entiende, en un mundo formado de percepciones, cada persona interpreta el mundo de muy distinta manera a través de los medios que tiene a su alcance, paradójicamente a veces es más difícil conseguir comunicar algo con palabras que con sonidos.
 
De todas las obras de Ludwig van, el Concierto para Violín es una de las obras que más me comunica, los temas aparecen y reaparecen a lo largo de toda la obra, de una forma sutil y sin embargo, llenos de vitalidad; así, los temas ya sea ejecutados por la orquesta o por la solista se entretejen de forma magistral, creando un discurso vibrante, romántico, lleno de vida y con una absoluta sonoridad beethoviana; son particularmente hermosas las texturas de las cuerdas enmarcando al violín y que se contraponen a las maderas, creando un contraste exquisito; las percusiones que acentúan ritmo y armonía o las figuras increíbles que se forman en un diálogo entre fagot y violín. Es una obra para disfrutar muchas, muchas veces y en cada una de ellas encontraremos nuevos matices.
 

 
Stravinsky compuso Petruskha como música para ballet y en esta obra se puede apreciar la gran fuerza de su música, así como las peculiaridades de su sello sonoro tan característico y que influyó grandemente sobre muchísimos músicos del siglo XX.
 
Petrushka es una marioneta dentro de un espectáculo en el cual hay además una bailarina y un moro, Petrushka, torpe para expresar sus sentimientos declara rudamente su amor a la bailarina lo que la ahuyenta y al buscar consuelo, lo halla en los brazos del moro, Petrushka, arrebatado por los celos, intenta reñir al moro pero este finalmente le hiere y mata, esto conmociona al carnaval donde se presenta su espectáculo pero al llegar la policía, todos se dan cuenta de que Petrushka es sólo trapo y aserrín, el mago, dueño del espectáculo, recoge los despojos y por un momento aparece el fantasma de Petrushka, amenazante para finalmente desaparecer para siempre…
 
Un concierto ciertamente exquisito, las dos obras proyectan una tremenda sensibilidad y la ejecución de las mismas fue simplemente perfecta, el maestro Botstein en la batuta, con una dirección sólida y precisa, la señorita Dobosiewicz en una ejecución impresionante al violín y que transmitió la más grata cualidad de este concierto, la paz y la divinidad que pueden albergarse en el alma humana y que a lado de la OFUNAM fue simplemente perfecta.
 
OFUNAM Programa 8 Tercera Temporada 2015
Leon Botstein, Director Huésped
Erika Dobosiewicz, Violín
Concierto para Violín y Orquesta en Re Mayor, Opus 61
Ludwig van Beethoven (1770–1827)
Pretrushka
Igos Stravinsky (1882–1971)