OFUNAM Programa 8 Segunda Temporada 2016

Escrito por: Juan Dimas Cordova

Fecha de publicación: 13 junio, 2016

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Una obra por demás romántica, Eugene Onegin, ópera de mi tío Pete, inspirada en la obra literaria homónima de Alexander Pushkin y que narra amores y desamores de Eugene y Tatiana, a quien aquel consideraba, digamos rústica, poco atractiva por no utilizar modales tan refinados como se cabría esperar de una señorita socialmente bien programada; así, desdeñando sus amores, Eugene se va por ahí, de viaje y cuando regresa queda prendado de la misma Tatiana que despreció tiempo atrás, sólo que la señorita ya es señora y me lo manda mucho a la chingadita. La Polonesa, pieza brillante, alegre, como una danza debe de ser, es el momento en el que Onegin regresa y mira la belleza y sofisticación de Tatiana; too late.
 

La Sinfonía No. 10 es una declaración de libertad. Un régimen político no debería censurar a sus artistas, manque opinen en contra, el arte trasciende más allá de la política. A la muerte de Stalincito, deja en una relativa libertad a Dmitri para crear la música que le fue “prohibido” crear, música libre, vanguardista y fuera de los cánones retrógradas del régimen soviético. Así, es una obra que en un inicio es triste, desolada, como pasos fríos sobre la nieve y con hambre; no se ve un futuro mejor que el ahora, la siniestra presencia del dictador permea todos los ámbitos de la vida de los gobernados y es muy real la amenaza de muerte para todos aquellos que piensen de forma distinta a la oficial.

Sin embargo, en pequeños momentos, la voz del artista aparece en el clarinete, tímida en un principio pero iluminando la escena y crece, poco a poco, hasta dominar la estructura sonora de la sinfonía, contraponiéndose a la oscuridad y la maldad del régimen/dictador, las ideas del artista son poderosas y brillantes, cuyo valor reside en la inquebrantable voluntad de expresar la individualidad propia aun en contra la censura más terrible, la que se ejerce contra el pensamiento individual. Finalmente, el discurso de Schostakovich se vuelve delirante, un poco soberbio, con la alegría malsana de haber triunfado en contra de un enemigo, a sabiendas de los propios límites, más poderoso.


 
Increíble concierto, con la señorita Chan dirigiendo de una forma apasionadísima, interpretando la obra de Schostakovich con la OFUNAM de una forma sorprendentemente grata, impecable y poderosa; es un verdadero placer encontrar que el trabajo de director no es exclusivamente masculino, mujeres como la señorita Chan, poseedora de tan altísimo nivel, demuestra que las diferencias de género sólo son importantes al escoger la ropa interior. Como encore nos regalaron el Vals No. 2 de la Suite de Jazz, que es necesario puntualizar, es una de las piezas más hermosas del siglo XX, desde mi muy humilde punto de vista. Una noche exquisita, con muchas cosas qué pensar y qué sentir.
 
OFUNAM Programa 8 Segunda Temporada 2016
Elim Chan, Director Huésped
Polonesa de Eugene Onegin
Piotr Ilyich Tscheikowski (1840–1893)
Sinfonía No. 10 en Mi Menor, opus 93
Dmitri Schostakovich (1906–1975)