OFUNAM Programa 1 Tercera Temporada 2016

Escrito por: Juan Dimas Cordova

Fecha de publicación: 10 octubre, 2016

Categoría:

Con este delicioso concierto se inauguró el ciclo en el que la bellísima OFUNAM nos regalará las nueve sinfonías de Ludwigvan en una sola temporada; esto, más allá de una curiosidad o una buena puntada, es un gran acierto pues nos permitirá escuchar la evolución del pensamiento musical de un verdadero genio, además de que, a mi juicio, se puede trazar una línea desde la primera hasta la última sinfonía poniendo atención a pequeños detalles. Dicho esto, empecemos por Weber.
 
El clarinete no tiene una historia tan antigua o más bien su importancia no data de hace mucho, es hasta el período clásico en el que comienza a tenerse en gran estima, motivado por composiciones de Wolfie, entre otros. Weber compone este bellísimo concierto que es un básico en el repertorio del instrumento y quizá uno de los más famosos. El inicio es solemne, grave y duro, las cuerdas crean una gran tensión que se diluye por la suavidad de la voz del clarinete, el discurso se vuelve alegre, jovial, seductor y deliciosamente virtuoso, exponiendo las capacidades sonoras del instrumento a lo largo de todo el concierto así como los diferentes ambientes que es capaz de crear, desde la alegría y la danza hasta la reflexión y la nostalgia, en un contraste continuo con la orquesta y con diálogos muy interesantes con el corno, por ejemplo. Un concierto delicioso y sobre todo, muy divertido.
 

 
Hace poco escuché una definición de modernidad que me pareció muy acertada y que dice que es el impulso por innovar, el hacer algo nuevo; yo creo que ese impulso es o cuando menos debe ser el motor de vida de la razón humana, como mal ejemplo de no hacerlo ahí están diez siglos de oscurantismo y dominio eclesiástico; así, en la juventud de Ludwigvan, la influencia de herr Mozart –Wolfie pa los cuates– era aún tremenda, definitivamente había determinado la forma perfecta de la música en aquel momento y eso era algo imposible de igualar  y así, en esta Primera Sinfonía, si bien es formalmente clásica, ya se aprecian pequeños detalles de una mente innovadora, cambios sorprendentes en la tonalidad, cambios estructurales y sobre todo, pequeños detalles sonoros que estarán presentes a lo largo de todas sus obras sinfónicas, deliciosamente reconocibles.
 
Esta primera sinfonía se siente jovial, fresca, aunque también se aprecia ya el carácter tremendo de Ludwigvan, con ese dramatismo de quien se pone serio para decir algo muy, muy importante; también es notable la influencia de la música mozartiana, particularmente en los discursos de los cornos. La Segunda Sinfonía es una obra llena de contrastes, por un lado se comenta que en la época en la que fue escrita, se agravaron los problemas auditivos de Ludwigvan lo que le llevó a padecer una gran depresión, aun así, esta obra me parece llena de luz y vigor, aunque un poco más densa y solemne, el ímpetu y la fuerza de vida que expresa son impactantes, por otro lado, hay pasajes de una calma dichosa, propia para la reflexión, el pensamiento, el autoconocimiento, es un despertar, un tomar consciencia de sí y de la belleza de la vida, así, aunque la obra aún se considera dentro del canon del clasicismo, ya se advierte el nacimiento del romanticismo, la expresión sentimental de lo humano a través del arte, dejando de lado la formalidad y considerando el arte como un medio y no como una fórmula que deba ser cumplimentada al pie de la letra.
 

 
En fin, afortunadamente podremos platicar mucho de Ludwigvan en lo que queda de este año. El maestro Mester al frente de la OFUNAM y a quien tenía rato que no mirábamos por acá y que siempre, siempre es un placer verlo dirigir. El maestro Hernández en el clarinete y de quien recién me entero que es orgullosamente oaxaqueño, caray, esto me confirma que los oaxaqueños y los cubanos tienen un gen de más con musiquita adentro, increíble ejecución del concierto de Weber, la voz de su clarinete es bellísima, su sofisticación, su suavidad y sobre todo, su gran energía; además tuvieron la bonhomía de reglarnos una excelentísima interpretación del Danzón No. 5 de Arturo Márquez, en arreglo para sexteto de cuerdas y clarinete, una verdadera joyita.
 
OFUNAM Programa 1 Tercera Temporada 2016
Jorge Mester, Director Huésped
Manuel Hernández, Clarinete
Concierto para Clarinete y Orquesta No. 1 en Fa menor, opus 73
Carl Maria von Weber (1786–1826)