OFUNAM Concierto Mexicano 2015

Escrito por: Karina Cabrera

Fecha de publicación: 16 septiembre, 2015

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Hoy, un poco por las fechas, un poco por lo que he venido pensando y estudiado en los últimos meses, me punza nuevamente la pregunta, exactamente ¿Qué es ser mexicano? Y sé que esta pregunta, más allá del nacionalismo programado que nos enseñaron en la escuela y que a través de los medios se mantiene vigente como un modelo a seguir y que, paradójicamente, carece de modelo, la respuesta a esta pregunta aún me parece casi incontestable y es que es bien diferente la realidad social, cultural, económica y aun la académica de cada mexicano.
Son temas en los que no podría ahondar aquí y sólo señalaré un elemento que sí logra unificar algunos criterios y darnos algunos lugares comunes para lo que podríamos entender como identidad nacional; este elemento unificador es la música; ya sea académica, tradicional o popular, cada mexicano se sentirá parte del grupo de mexicanos que prefieren tal o cual música mexicana.
Y a pesar de ser un sitio común, con todo lo desgastante que puede ser para una obra de arte, a muchos aún nos hace vibrar el Huapango de Moncayo, quizá el himno nacional mexicano sin título oficial. La OFUNAM nos regala en este precioso concierto, una selección exquisita de obras de autores mexicanos.
Collage para Orquesta es una colección armónica de trozos sonoros, algunos propios, algunos prestados, donde se puede apreciar el afán compilatorio en búsqueda de una identidad, creada de muchos fragmentos, de retazos, propios y heredados, pero finalmente nuestros; el Collage por momentos describe, de algún modo que más me hace intuir que asegurar, diversos pasajes de mi entorno urbano, mi ciudad ruidosa descrita en escenas que se superponen sin ningún sentido y que aun así consiguen describirla, el paseo por esta ciudad termina de algún modo, en el bullicio de las puertas de un congal en Eje Central, parafraseando al gran maestro Arturo Márquez, buscando la pasión según San Juan… de Letrán.
 

Antes, diría mi má, cuando los compositores sí eran músicos y cuando los artistas en verdad lo eran, hubo algunas generaciones de músicos mexicanos que se desarrollaron en el mejor de los escenarios posibles, una vanguardia que cambiaba la forma de entender la música a nivel mundial, una pujante industria cinematográfica y una industria musical igualmente fuerte. Gonzalo Curiel, compositor de canciones como Vereda Tropical, también incursionó en la música académica y compuso tres conciertos para piano y orquesta.
Su Concierto No. 2 es una verdadera joya en la cual encontramos elementos de la música popular de la época tal como lo hizo Gershwin en Estados Unidos; temas suaves y delicados, con una gran influencia del mundo cinematográfico, temas que por momento nos llevan de la mano por esas calles de la Ciudad de México, cosmopolita y moderna pero aún en blanco y negro. Aunque aprecio gran influencia de Liszt, el complejo discurso del piano, romántico por momentos, evoluciona hacia un lenguaje más moderno y sofisticado y de cierto modo, mucho más personal.
Zapotlán es una suite sinfónica que bien puede ser considerada la primera obra importante del Nacionalismo Mexicano. El maestro Rolón regresa al país desde Europa, trayendo las vanguardias sonoras e incorporando el sentido de mexicanidad a su música; una excelente orquestación dota a la obra de gran brillo y desde un primer momento apreciamos elementos rítmicos y melódicos de sones jaliscienses y hasta tarascos, la voz de la guitarra aparece recreando el ideal cinematográfico de la vida rural de ese México de las películas de los años 40s; la suite culmina con una estupenda Fiesta de pueblo, con el clásico sonido estridente del México nacionalista desbordado de metales.
Sensemayá es una cadencia interminable que se define a sí misma, ahondando en los sentimientos más primitivos de mi ser, la fuerza, el empuje, el poder del andar de la culebra, si bien es llamarlo andar; es similar a mi andar, taimado, en guardia, buscando ser el cazador y no la presa, mi peso sobre la hojarasca, la tierra negra que guarda el molde de mi pie desnudo, el fuego, detrás de mi supervivencia, purificador, protector. La espesura, la culebra andando, escapando y yo siguiéndola, dándome cuenta de que no sólo es una culebra, de que es la vida en sí misma, la hija de la tierra desbordada por los caminos que le traza el agua, que me guía y que me enseña que, al final, somos lo mismo, dos expresiones de una misma vida.
Sensemayá es también la pulsión del eros, la noche iluminada por el fuego, el escarceo de las bocas, que se buscan y se encuentran, que se saben, se reconocen y se entregan, las manos que le siguen, las manos en las caderas, inmensas, inmersas, de placer y de vida, de deseo, deseo de devorarse y ser devorado, de ser uno en el cuerpo del otro, de someterse y aun así ganar, de sentirse más vivo que nunca, más vivo que siempre, tan sólo en ese momento perfecto de la consustancialidad.
Reinterpretando el esplendor cultural del México antiguo a través de la música sinfónica, la Sinfonía India es un afortunado recorrido por muchas de las sonoridades propias de nuestra identidad cultural que incluye elementos de la música prehispánica, colonial, barroca y la inevitable influencia de los sones, músicas destiladas a través de un riguroso preciosismo musical, moderno y sofisticado que también busca proyectar la grandiosidad y el heroísmo del pueblo mexicano; es sin duda uno de los más grandes y perfectos ejemplos de la música nacionalista.
El maestro López Reynoso en la batuta que junto a la OFUNAM nos regalaron un concierto excepcionalmente hermoso, tanto por la selección de obras como por la ejecución, el Sensemayá me puso los pelitos de punta y bueno, ni que decir del Huapango que nos regalaron como encore. El maestro Ritter en el piano haciendo gala de su gran talento y ejecutando una obra que él mismo ha colaborado para rescatar y revivir, excelentísima labor. Este concierto estuvo dedicado a la Escuela Nacional Preparatoria No. 2 «Iniciación Universitaria, donde la UNAM comienza, 80 aniversario» circunstancia que me llena de orgullo al ser mi Reginita parte de estos muy jóvenes universitarios a partir de este año.
OFUNAM Concierto Mexicano 2015
Iván López Reynoso, Director Asistente
Rodolfo Ritter, Piano
Collage para Orquesta
Armando Luna (1964–2015)
Concierto para Piano y Orquesta No. 2 en Re Menor
Gonzalo Curiel (1904–1958)
Zapotlán
José Rolón (1876–1945)
Sensemayá
Silvestre Revueltas (1899–1940)
Sinfonía No. 2 India
Carlos Chávez (1899–1978)