No se calienten granizos

Escrito por: Luis Farias

Fecha de publicación: 19 mayo, 2018

Indecisos y voto volátil.
El diablo está en los detalles. Las encuestas se imponen con presencia enfadosa; sus interpretes atormentan noticieros y mesas de debates; el ser nacional pende de la última medición hasta ser desmentida por otra condenada a la misma suerte.
El margen es irreversible, claman unos; nada está definido, tercian otros; sabrá Dios, nos decimos en silencio.
De allí que el ejercicio de popgroup.mx caiga como brisa de rocío.
Ante nuestros ojos persisten dos datos que nos obstinamos en no ver: el peso de los indecisos y el de los votantes volátiles.
Los primeros son aquellos que aún no definen el sentido de su voto, entre los que yo alineo; los segundos son aquellos que cambian de decisión con cada programa de Tercer Grado o encuesta, entre los que caen un buen número de mexicanos.
Pues bien, juntando a estos dos segmentos, qué tal mi vocabulario demoscópico, no podemos más que coincidir en que la elección a estas alturas es tan imprevisible como un sismo.
Por ejemplo, la encuesta de El Financiero (14 v 18) reporta un 38% de indecisos. Para acreditar el margen: 10 puntos arriba de López Obrador a quien tiene de puntero con 28.5%.
Mitofsky (16 v 18) tiene a los indecisos en segundo lugar con 26.8%, frente a un Andrés Manuel con 32.6% y un Anaya con 20.5%. Sumados Meade y Anaya están dos puntos abajo del porcentaje de indecisos.
GEA (10 v 18) acusa 21% de indecisos contra 29% de AMLO, 24% de Anaya y 20% de Meade.
El propio POPGroup (16 v 18) trae 18% de indecisos contra 24% de Meade y Anaya empatados y 32% de López Obrador.
Pero no para allí, de aquellos que sí contestaron por quién iban a votar, un 43% podría cambiar el sentido de su voto, según la encuesta de El Financiero, 54.3% en la de El Heraldo (15 v 18) y 47% de POPGroup.
O sea, no sólo Andrés Manuel cambia de opinión un día sí y otro también, una franja considerable de electores juegan al switcheo y otra ni siquiera ha perfilado aún su voto.
¿Conclusión? No se calienten granizos, que esto está más indefinido que la salud de Andrés Manuel.