Medio siglo con el puño negro en alto

Escrito por: Sergio Benitez

Fecha de publicación: 11 octubre, 2018

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Los juegos veraniegos de 1968, llevados a cabo del 12 al 27 de octubre de ese año, marcaron significativamente la historia olímpica.

Realizados sin la presencia de Sudáfrica, país que fue excluido debido a su política racista, en esos juegos olímpicos participaron por primera vez las dos Alemanias por separado y resultó ser un festival de récords mundiales sin igual.

Sin embargo, el primer golpe mediático de la justa deportiva sucedió el 16 de octubre, en la final de los 200 metros planos, cuando en una carrera, espectacular como pocas, el norteamericano Tommie Smith mostró un dominio abrumador, estableciendo nuevo récord mundial al bajar, por primera vez, de los veinte segundos (19.83).

Su compatriota y compañero en la Universidad de San José, John Carlos, llegó en tercer lugar (20.10), apenas superado por el australiano Peter Norman.

Pero la nota no serían los récords ni los puestos alcanzados por cada competidor… La imagen que dio la vuelta al mundo tuvo lugar en la entrega de medallas. Fue entonces que los atletas estadounidenses optaron por denunciar la segregación racial de su país y exponer a nivel mundial el llamado “Black Power”.

 

 

Una vez en el podio, y mientras se escuchaba el himno de los Estados Unidos, Smith y Carlos se desprendieron de su calzado deportivo, dejando ver sus calcetines negros, levantaron una mano cada uno con los puños cerrados y enfundados en un guante negro, a la vez que agachaban su cabeza.

Resultó toda una afrenta ante los ojos de una buena parte de Norteamérica. Durante su posterior encuentro con los medios de comunicación, ambos atletas explicaron la razón de su protesta:

“Digan al mundo blanco que ya estamos cansados de ser vistos y tratados como animales. Estamos cansados de ser caballos de exhibición. Como hemos ganado, dirán que han triunfado unos norteamericanos, si hubiésemos hecho algo malo, dirían que lo hizo un negro”.

Los atletas detallaron además diferentes hechos causados a partir de la exclusión racista.

Esto ocurrió a solo seis meses del asesinato de Martin Luther King, y a pesar de ello, la acción de Smith y Carlos fue recibida con una casi total reprobación del pueblo norteamericano, pero también con reacciones de crítica y censura por parte de la prensa internacional.

 

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A partir de entonces, las vidas de Smith y Carlos fueron un completo desastre tanto en lo deportivo, como en lo personal. Estados Unidos, su país, nunca les perdonó lo que consideraron una gran afrenta, por lo que les negaron toda oportunidad de realizar sus vidas como las de cualquier ciudadano, negándoles trabajo y tratándolos como delincuentes.

A menudo, el Black Power fue descrito no sólo como una revolución política sino también cultural, con el objetivo de enfatizar y celebrar el distintivo grupo social representado por los afroamericanos en los Estados Unidos.

El movimiento Black Power produjo elementos culturales y también artísticos, que además de personificar, también generaron orgullo en lo “negro”, definiendo la identidad afroamericana en aspectos que aún permanecen vigentes.

El Black Power echó mano de diferentes tipos de expresiones: política, literaria y folclórica, basadas en el pasado ancestral africano, pero promoviendo un mensaje de actualización y definición cultural.

 

El black power y la música

En cuanto al rock, hubo decenas de canciones que sirvieron como el soundtrack del movimiento, por ejemplo: “Chicago”, de Graham Nash; “The End of Silence” de Elaine Brown; “Free Bobby Now”, de The Lumpen; “The Revolution Will Not Be Televised”, de Gil Scott Heron; “Dem Ni**ers Ain’t Playing”, de Watts Prophets y “Ballad of a Thin Man” de Bob Dylan. 

La lucha que comenzaran en 1968 Smith y Carlos pareció resurgir con el mismo impacto mediático, casi medio siglo después, cuando algunos jugadores de la NFL, en un claro desafío a la discriminación racial, se arrodillaban durante cada encuentro mientras sonaba el himno estadounidense.

 

 

Fue Colin Kaepernick, entonces quarterback de los 49ers de San Francisco, quien se convirtió en el estandarte de las propuestas… Y esta protesta le costó la carrera al deportista que apenas un par de años antes había debutado en una de las ligas profesionales más reconocidas mundialmente.

Este 2018 una marca deportiva presentó una campaña con Kaepernick como imagen. “Cree en algo. Incluso si significa sacrificarlo todo”, dice la publicidad.