El soundtrack de la vida: Luces, cámara, ¡Nick Hornby!

Escrito por: Angel Tellez

Fecha de publicación: 31 agosto, 2018

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Uno de los escritores ingleses más prolíficos de los últimos tiempos es sin duda Nick Hornby, un londinense amante de la música y el fútbol de narrativa ligera, con tintes de humor pero sobre todo con un alto contenido sobre la dinámica social de los londinenses, con dinámicas que resultan casi universales. Cuatro de sus novelas han sido adaptadas para la pantalla grande, Fever Pitch (1992), High Fidelity (1995), About a Boy (1998), A Long Way Down (2005) y escribió el guión cinematográfico para otros dos filmes por los cuáles recibió el premio Oscar a Mejor guión adaptado: An Education (2009) y Brooklyn (2015).

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En lo particular me gustan mucho los personajes de Nick Hornby, normalmente solitarios, reflexivos y que a pesar de no ser los mejores tomadores de decisiones, cuentan con un gran corazón y amor por las cosas vanas, lo que termina siempre definiendo su destino. En esta entrega me referiré a dos de sus novelas que fueron llevadas a la pantalla con su respectivo soundtrack matador que hacen de las cintas, productos aún más disfrutables.

Fever pitch, fue publicada en el 2005 y tiene dos versiones cinematográficas, la primera muy apegada al guión original, protagonizada por Colin Firth y una adaptación con Jimmy Fallon como personaje principal. La novela hace referencia al campeonato de la liga inglesa que logró el Arsenal en la temporada 1988/89 de forma dramática en los últimos minutos de la última jornada y en contra de su máximo rival, el Liverpool. En la adaptación del 2005 dirigida por los hermanos Farrrelly, la historia se lleva a cabo en Boston y se basa en la historia de la primera victoria en serie mundial de los Red Sox en 86 años.

Durante el desarrollo de la historia se hace referencia a la canción Sweet Caroline de Neil Diamond la cual ha sido utilizada para animar a la audiencia durante la mitad de la octava entrada en Fenway Park, la casa de los Boston Red Sox en cada juego desde el 2002. En el partido inaugural de la temporada 2010 la canción fue interpretada por el mismo Diamond en el parque de pelota. La inclusión del track revivió el gusto entre un nuevo público generando más de 2 millones de descargas digitales en los Estados Unidos.

 

 

High Fidelity de 1995, valga la redundancia en mi Top 5 de novelas y películas basadas en una novela, relata la historia de Rob Fleming, Gordon en la versión cinematográfica de Stephen Frears, quien es dueño de Championship Vinyl una pequeña tienda de discos en Londres / Chicago. Rob es obsesivo de la música que pasa casi todo el tiempo debatiendo con sus empleados Dick y Barry sobre estética musical y listas Top 5 musicales para cada ocasión. Sobra decir que tanto la novela como la cinta están llenas de referencias musicales, culturales y necedades propias de un melómano con las que, estoy seguro, podemos identificarnos.

Uno de mis tracks favoritos es Seymour Stein de Belle and Sebastian originalmente del álbum The Boy with the Arab Strap de 1998. En la rola se hace referencia a una cena que los miembros de la banda tuvieron con el famoso empresario Seymour Stein cuando aún luchaban por darse a conocer. Según relatan, la banda decidió, al ver todos los lujos que Stein les ofrecía, que no querían vivir ese tipo de vida y dejaron el lujoso hotel para perderse de nuevo en la niebla.

 

Finalmente y sin dejar High Fidelity, hay un momento en el que Rob logra conquistar a Marie La Salle / DeSalle, e inicia una reflexión desde la pregunta retórica ¿cómo lo hace?, tanto en la cinta como en el libro cuestiona sus propios encantos basados en la difícil posición en la que se encuentra, pero de alguna manera logra el objetivo. También, en ambas versiones se rehúsa a otorgar detalles del encuentro refiriéndose a Behind Close doors de Charlie Rich. Siempre me ha parecido de gran gusto dejar los detalles a la imaginación anteponiendo una rola como la perfecta excusa para hacerlo y en este caso, Nick Hornby deja perfectamente claro cómo se debe hacer.

 

Ambas novelas, ambas películas deben estar en la lista de un amante de los deportes y/o la música. En mi caso, vi las cintas antes de leer los libros, no sé si la sensación sea distinta si el ejercicio se realiza en sentido contrario, supongo que en este caso el orden de los factores si puedes afectar el producto. Lo único que puedo garantizar es que lo van a disfrutar inmensamente.

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