The Libertines – 'Anthems For Doomed Youth'

Escrito por: Freddy Herrera

Fecha de publicación: 17 noviembre, 2015

“Una de las últimas bandas de rock”, así podríamos describir a The Libertines. Dos discos aclamados ‘Up the Bracket’ (2002) y ‘The Libertines’ (2004). En sus filas dos líderes carismáticos y rockstars en toda la extensión de la palabra, Carl Barat y Pete Doherty, confrontaciones, peleas, sexo, adicciones, desintegración y el culto inmediato marcando así una época.
 
Infinidad de imitadores y bandas influenciadas por The Libertines brotaron por todo el Reino Unido además de otras partes del mundo (Arctic Monkeys, The Vaccines, Palma Violets, etcétera). Una reunión parecía imposible sobre todo por las adicciones de Doherty, las constantes peleas con Barat, además de la creación de proyectos musicales por separado por parte de ambos (Babyshambles, Dirty Pretty Things).
 
Después de 6 años de separación, regresaron en 2010 para tocar por última vez  en el aclamado festival de Reading-Leeds. Se dijo que The Libertines se desintegraban de forma definitiva o por lo menos parecía un hecho irreversible. Pero Pete Doherty, Carl Barat, Gary Powell y John Hassall aún tenían capítulos e historias que contarnos, esta vez ya no de drogas, sexo, o historias sucias de Londres, ahora tocaba el turno de hablarnos de las cicatrices mentales de su presente y pasado.
 
Es así como después de algunas presentaciones el año pasado, estaban de vuelta con su primer material en 11 años, el esperado ‘Anthems For Doomed Youth’, disco que cuenta con 12 tracks que nos transportan de forma nostálgica a mediados de la década pasada.
 
‘Barbarians’ abre el disco y de inmediato se nota el estilo clásico del cuarteto, coros gloriosos, cambios de ritmo sello de la casa y con ciertos toques oscuros, un sencillo inmediato. ‘Gunga Din’ un tema donde la ironía sobre su reunión, sus peleas y sus noches frenéticas esta presente en todo momento, donde las guitarras de Barat y Doherty se conjugan como en sus buenos tiempos. ‘Fame And Fortune’ con sonidos circenses muy al estilo de Blur.
 
‘Anthem for Doomed Youth’, el track que da título al disco, es sin duda la más representativa, la que más nos recuerda los mejores momentos de la banda, himno inmediato. El asunto sigue emocional con ‘You´re My Waterloo’ otra baladita muy al estilo de The Libertines. ‘Belly of the Beast’ cambia un poco el estado de ánimo, mostrando un poco de irreverencia, pero contenida.
 
La acústica ‘Iceman’ baja de nueva cuenta el tono del disco, tono que se recupera de inmediato con la  juguetona y por momentos punk ‘Heart of the Matter’. ‘Fury of Chonburi’ y ‘The Milkman´s Horse’, aunque con cierto encanto, son el claro ejemplo del porqué el regreso de The Libertines bien pudo redondearse con un álbum de 10 tracks.
 
‘Glasgow Coma Scale’ pone de nuevo a tono el disco, con un estilo garaje post punk que nos recuerda por momentos a Wire y Pixies. ‘Dead for Love’ se encarga de cerrar el esperado regreso de The Libertines, un disco cargado de nostalgia, un álbum que llega a tiempo pero tarde y que nos recuerda que aunque Doherty, Barat y compañía se fueron, realmente todo este tiempo seguían con nosotros a través de sus canciones y su legado.
 
‘Anthems For Doomed Youth’ no es el gran disco de The Libertines, pero su honestidad y valentía están presentes en los 12 tracks que conforman el álbum, dignísimo regreso que nos prepara para su próxima presentación en el Festival Capital como uno de los actos estelares.
 
Canciones Indispensables: ‘Barbarians’, ‘Fame And Fortune’, ‘Anthem for Doomed Youth’ y ‘Glasgow Coma Scale’.