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FIL 2020

#LaSoledadCompartida: Marco Mora

Escrito por: Rock101

Fecha de publicación: 25 abril, 2020

#LaSoledadCompartida: Marco Mora
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Por: @elmarcomora

¿Y tú cuando crees que esto termine?….. una frase que se ha vuelto el comienzo de cualquier platica. Hoy las calles están llenas del inmenso vacío que dejaron los turistas, trabajadores y habitantes comunes en Los Cabos que circulábamos por ahí a diario.

De martes a jueves a preparar todo lo necesario en el pueblo para recibir a los turistas; de jueves a lunes era una rutina que permitía quejarse que había mucho trabajo o dejar a un lado oportunidades de ganar un dinero extra, por que era mas que suficiente lo que se ganaba regularmente.

Hoy, poca gente circula en las calles y deambula como pensando (quizás) en el hubiera, el qué pasará… Llegaron los despidos, los días solidarios; algunas personas, por falta de empleo, regresaron a su lugar de origen y dejaron un poco más despoblado este lugar. Aquí el menor porcentaje de los habitantes lo componen los lugareños, completan la población residentes y flotantes que provienen de otras ciudades de nuestro país y de otros países.

Unas horas atrás salí a un par de tiendas comerciales. En la primera (de esas que necesitas membresía para comprar) ya te solicitan usar cubrebocas, te toman la temperatura, pones tus manos para recibir el preciado gel antibacterial y entonces te invitan a utilizar un carrito desinfectado. Ya después de haber cubierto el protocolo, puedes entrar. Agradecí la tecnología de los termómetros digitales y que pasaron a la historia los termómetros rectales.

Todo el mundo andaremos muy limpios de las nalgas pero sin protección respiratoria…

Fui a buscar, precisamente, cubrebocas los cuales se acabaron junto con el papel de baño hace 4 semanas. El papel de baño regresó, pero los cubrebocas no. Todo el mundo andaremos muy limpios de las nalgas pero sin protección respiratoria. Vaya dilema. Esta tienda tendría en promedio en un día normal 15 filas con 5 clientes en cada fila esperando turno, hoy solo éramos 4 clientes en todo el lugar.

En la siguiente tienda, solo hubo que cubrir el protocolo del cubrebocas. Ni hablar de gel antibacterial ni de cubrebocas para comprar, simplemente no hay. ¡Pero existe el mercado informal y consigues lo que quieras, benditos grupos de Whatsapp! En esta tienda había 3 cajas registradoras abiertas y 2 clientes por cajas, incluso los señalamientos en el piso de los puntos de distancia se ven como nuevos.

Los Cabos vive del turismo, acá no se produce nada, el servicio es lo que vale. Al no haber turistas las tiendas, bares, centros nocturnos y restaurantes cerraron de inmediato, con excepción de los Table Dance que permanecieron abiertos un par de semanas mas ofreciendo mejores precios y asegurando altos estándares de higiene. Las playas las cerraron también.

Somos pocos residentes por metro cuadrado por lo cual, el distanciamiento no es un gran reto. Vivimos en un lugar afortunado, muchos estamos rodeados de espacios abiertos que favorecen el no sentirte encerrado o aislado. En general se percibe “tranquilidad” en la gente. Supongo que, en comparación con otros lugares, este periodo se puede pasar mejor en un lugar como este.

Una pareja de amigos directos fue diagnosticada con COVID-19, son marido y mujer. Aparentemente, se contagiaron en una farmacia local que te vende todo para protegerte y además, salieron con “el regalo de cortesía”. Ellos están aislados en su casa y dentro de los malestares de una mala gripe, digamos que están bien. De ahí en más no conozco a nadie, en ningún grado de distancia, que se haya contagiado por estos rumbos.

Incluso en Fase 3, los hospitales se ven tranquilos. Posiblemente, a la espera de que les llegue el día “fuerte”.  Afortunadamente ese día no ha llegado y esperemos que no llegue nunca.

Ya se escucha sobre algunos robos; el fin de semana ocurrió un hecho muy lamentable con una residente norteamericana muy querida y con muchos años viviendo en nuestra comunidad. Podemos decir, con pesar, que fue una de las primeras víctimas que pagó los efectos secundarios del COVID-19 en Los Cabos.

A mi parecer, la verdadera y latente preocupación en la mayoría de la población, se orienta especialmente hacia los retos económicos y sociales que se desprenderán de esta situación que hoy estamos atravesando. 

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