La bruja: icónico personaje del Halloween | Rock 101
Rock101+

La bruja: icónico personaje del Halloween

Escrito por: Luis Acosta

Fecha de publicación: 31 octubre, 2019

La bruja: icónico personaje del Halloween
Compartir:

Cada año durante el Halloween hay un personaje por excelencia que acapara la atención: La Bruja. ¿De dónde salió y por qué se asocia a la mujeres? Aquí te lo contamos.

Todo mito, historia o leyenda tiene un origen, y en el caso de la brujería, reside en lo maravilloso. Una de las características de lo maravilloso es desde luego, el hecho de ser producido por fuerzas o por seres sobrenaturales, y frente a lo milagroso o mágico, se inclina lo sobrenatural, lo prohibido o lo engañoso, y en la Edad Media todo esto es considerado de origen satánico o diabólico.

La visión que tenemos de la Edad Media es de una época oscura, conflictiva y de una crisis continua. La brujería alcanzaría nuevas dimensiones, que no tiene que ver con más cantidad de brujas en el mundo, sino con la crisis material y espiritual que se vivía. Se buscarían culpables y así se iniciarían las persecuciones por parte de católicos y protestantes.

La idea de la secta de brujas se remonta hacia el siglo XII, y se retoma alrededor del siglo XIV. Hay dos principales características que nos hacen saber quiénes eran realmente estas brujas; una de ellas es la que remarcan los inquisidores y jueces eclesiásticos de la Edad Media que tenían la idea de un complot con el demonio en contra de la religión del cristianismo; y por otra parte tenemos los elementos mágicos precedentes de la misma sociedad medieval. Es por eso que las brujas eran perseguidas, consideradas herejes de la religión y culpables de los delitos contra el sexo femenino.

El concepto de brujería en la Edad Media se basaba en ciertos prejuicios. Eran suposiciones que incluían la creencia en que el diablo y los demonios eran reales y ejercían sus poderes en el mundo. Respecto a los grupos sociales, se sostiene la idea que el concepto de bruja europeo tuvo su origen en las élites cultas del siglo XIV ya que fueron los teólogos, predicadores, abogados y filósofos los que interpretaron la idea popular del maleficio como algo que solo era posible mediante un pacto.

La obsesión de la Iglesia, era suprimir las herejías y los cultos paganos de las brujas y hechiceros a los que se consideraba enemigos de Dios. Para eso, la Iglesia necesitaba de un texto que le diera legitimidad al proceso que se debía seguir para luchar contra el mal, este texto es conocido como Malleus Maleficarum, o El martillo de las Brujas. Es importante mencionarlo, pues desde su publicación en 1486 el Malleus Maleficarum constituiría oficialmente los perfiles de la bruja, y se conocería como el primer manual del perfecto cazador de brujas.

Fue entonces cuando los famosos aquelarres se volvieron grandiosos e infames para la iglesia, los aquelarres formaban parte de la llamada Misa Negra, la burla de las brujas en el que se desafiaba a Jesucristo; en el aquelarre la mujer lo era todo, el sacerdote, el altar, la hostia del que todo mundo comulga, en el fondo podría decirse que ella misma era Dios.

La bruja no era fácil de identificar, el hecho de que careciera de marcas específicas hacía de ella un peligro mayor; habrá que desconfiar de todas y cada una de las mujeres, y si no es posible identificar a una, habrá que señalarlas a todas. Desde ese momento toda mujer se convertiría en una satánica bruja, y la bruja habrá que ser exterminada necesariamente. Se les pago con torturas y hogueras. Inventaron para ellas, suplicios y dolores especiales; fueron juzgadas en masa y condenadas por una palabra: Bruja.

“¿De dónde procede la bruja? Sin ninguna duda: de los tiempos de la desesperación. ¿Qué hizo la iglesia ante esta desesperación profunda? Sin ninguna duda: la bruja es su crimen”.
Jules Michelet. La Bruja.

Si tomamos en cuenta todas estas ideas, hay que entender que tanto los elementos mágicos de hechicería y pacto, como los conceptos de bruja y persecución, son de vital importancia para afirmar que la cacería de brujas fue una actividad en la que participaron todos los sectores de la sociedad y no solo la Inquisición y los jueces seculares.

En conclusión, el concepto de bruja dado en la Edad Media, a partir del siglo XV y hasta el XVII, desató una ola de fanatismo irracional: cualquier mujer que realizara ungüentos, saliera de su casa por las noches o incluso gozara de un bonito cuerpo era acusada de brujería. La historia de la brujería europea, como otros capítulos de la historia religiosa en general, está ligada a un asunto de excepcional importancia para el hombre, que es el de cómo se fijan los limites ente la realidad exterior y su mundo de representaciones y deseos.

Es decir, lo importante es que dicha concepción de maldad fue inventada por la sociedad, desesperada por huir de sus propios miedos y crisis, y que al no encontrar una legitimación verdadera, recurrieron a lo fantástico y maravilloso porque, que importa si la bruja medieval se ha casado o no con el diablo, si ha cometido una impostura o ha recibido un don, lo importante es que la bruja ha creído en su omnipotencia mágica y maldita, que todo un pueblo ha creído con ella, y que ha tenido necesidad de creer en ella.

Quizá sería más acertado decir que no fueron únicamente sus practicantes quienes decidieron darle un poder mayor a esta práctica milenaria, sino que fueron las estructuras de poder y el reacomodo de una sociedad quienes colocaron a la magia y hechicería como incapaz de dar a su práctica un discurso legitimador; la llamada brujería vino a ocupar el lugar del enemigo a quien se debía castigar, y debido a las dimensiones de importancia que adquirió la mujer, fueron ellas quienes tuvieron que pagar los castigos. Ante estas creencias milenarias nos podemos preguntar: ¿dónde ha estado el demonio todos estos siglos, en la mujer, o en la cultura?

“¡Oh divina magia! Sí Satán es el autor de todas estas maravillas, hay que rendírle homenaje y decir que bien podría ser uno de los aspectos de Dios”.
Jules Michelet. La Bruja.

CONTENIDO RELACIONADO



Descarga la app Rock101+

IOS Android