Girando el plato, es momento de #Vinil101

Escrito por: Karina Cabrera

Fecha de publicación: 21 julio, 2015

“Probablemente la más grande catástrofe que ha sucedido en la grabación de la música en los últimos diez años”, eso fue lo que dijo Neil Young cuando los acetatos fueron superados en ventas por los discos compactos en 1988. No sabemos si siguió pensando lo mismo cuando trató de comercializar su reproductor en forma de Toblerone, pero si recordamos que siguió nostálgico y por esa razón fue a la cabina de Third Man Records y grabó todo un disco en ese formato.

Volviendo a 1988. Era el momento del cambio del sonido análogo al digital, extrañábamos la textura del surco pero nos hicimos a la idea de que nuestra colección sería más compacta. Sin embargo ninguno esperábamos, menos Neil Young, que nuestra forma de escuchar música cambiaría radicalmente en menos de una década.

Con el nuevo formato y las nuevas maneras de compartir música no presenciamos la muerte de la industria, sino la evolución y convergencia de lo viejo y lo nuevo, el CD en estado moribundo y la unión de LP+MP3 como último formato, pero sobre todo fuimos espectadores de nuevas estrategias para lograr que la música se libere de intermediarios y la unión de grupos con fanáticos se fortalezca para crear, los vídeos se volvieron interactivos, los sencillos, los materiales en vivo y los samplers se volvieron caramelos gratuitos para endulzarnos el oído antes de comprar un álbum completo.

Lo que antes era parte del ciclo de 24 horas de descubrimiento de una canción, empezó a obedecer reglas de redes sociales, campañas virales o la opción de paga lo que creas justo. El track gratuito empezó a acaparar lanzamientos, convirtiéndose en una práctica común, con recopilación de datos y la ardua campaña de atraernos con canciones acompañadas por esa palabra: GRATIS.

El 21 de junio de 1948, se presentó en el hotel Waldorf Astoria de Nueva York, el primer disco de larga duración (LP) fabricado en resina de polivinilo. Peter Golmark, ingeniero de la CBS, dio con el vinilo tal y como lo conocemos, en formato 12″ y 33 1/3 rpm, como resultado de la gran aceptación de los gramófonos. Como proyecto, el LP estuvo archivado durante mucho tiempo debido a la Gran Depresión y las Segunda Guerra Mudial, pero cuando Columbia superó los conflictos geopolíticos y logró resolver las dificultades técnicas para concretar el LP — agujas que eran demasiado pesadas, surcos muy amplios, grabaciones excesivamente cortas y una fidelidad de audio que era más siseo que otra cosa — todo cambió.

Celebrando ese cambio, su evolución, aparente desaparición y su caliente regreso, nos reuniremos como cada año alrededor del plato con #Vinil101, ese momento en que el público rockcientoúnico desempolva sus colecciones y programa gran parte de la estación en un especial. Esta vez abandonamos la cabina, nos reuniremos en Música en Vinyl (@MusicaEnVinyl) para una larga sesión de siseos y problables errores (majestuosos errores) de revoluciones. Los esperamos en Jalapa #164 en la colonia Roma Norte de 10:00 am a 6:00 pm con sus vinilos.