#FakeBlues101

Escrito por: Sergio Benitez

Fecha de publicación: 19 julio, 2018

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El mundo de la música está lleno de historias curiosas y de mentiras que todos nos tragamos en algún momento… 

Todos esos casos pasarían a la historia como penosos momentos o simples curiosidades cometidas por individuos que por ejemplo, engañan con un aparente talento que los hace parecer extraordinarios, simplemente para obtener sus cinco minutos de fama. 

Modelos contratados con el único fin de ocultar a verdaderos cantantes que sin embargo no son físicamente agraciados. Para su poca fortuna, todos ellos olvidaron el hecho de que la verdad sale a flote, tarde o temprano.

Tal fue el caso del dueto alemán Milli Vanilli, quienes luego de un éxito fugaz, en la segunda mitad de los 80, salieron por la puerta trasera de la historia de la música. Fabrice “Fav” Morvan y Rob Pilatus sólo eran dos jóvenes que se ganaban la vida como bailarines. Luego de conocer e impresionar al productor Frank Farian debido a sus virtudes en la danza y su buena facha, este decidió patrocinarlos y formar Milli Vanilli.

El problema era que Morvan y Pilatus no sólo no componían música, sino que tampoco tocaban instrumento musical alguno y mucho menos cantaban. Farian contrataría diversos artistas, quienes se encargarían de la composición, además de prestar sus voces para las grabaciones.

Milli Vanilli lanzaría un primer y un segundo disco que los llevaría a los primeros puestos en los charts musicales a nivel internacional. A su apresurado éxito, lo acompañarían los primeros errores del dueto que poco a poco los desenmascararía, como las fallas del playback y las confesiones de los artistas detrás del dueto.

Luego de haber obtenido reconocimientos como el Grammy o el American Music Awards, Farian cedería ante la presión mediática y la insistencia de Morvan y Pilatus por grabar un disco con sus voces reales, por lo que confesaría toda la verdad, lo que le valdría al dueto perder sus reconocimientos y contrato discográfico.

Un caso similar al de Milli Vanilli sucedería veinte años antes. En los Estados Unidos se gestaría el engaño que no alcanzaría el mismo impacto mediático. Se trataría de The Monkees, agrupación que se crearía con el claro propósito de convertirse en una copia de los Beatles. Para lograrlo, se buscarían jóvenes y talentosos actores, quienes fingirían tocar sus instrumentos, mientras eran otros músicos quienes realmente interpretaban las canciones. Tras confesar lo ocurrido, los actores aprenderían a tocar y presentarían un álbum propio que no lograría la aceptación de todo el público.

Algo similar sucedió luego de la muerte de Michael Jackson, en 2009, cuando se lanzaría un álbum con canciones inéditas que supuestamente habrían sido grabadas por el Rey del Pop… Tras haberse convertido en un éxito de ventas, la hija del artista revelaría que no todas las canciones fueron grabadas por Jackson, sino por Jason Malachi, un cantante cuya voz era muy similar a la del fallecido artista.

Actualmente, son contados aquellos, sobre todo en el mundo del pop, que se atreven a dar un concierto en vivo, y que no han sido seducidos por la tentación de darle play a una pista, para sólo mover la boca y aparentar que estuvieran cantando.

En la historia musical existen muchas anécdotas de escándalo donde se han descubierto artistas que durante años lograron engañar a su público haciendo playback, muchos de ellos, descubiertos en pleno show.

Kanye West, Justin Bieber, Mariah Carey, Katy Perry, Selena Gomez, U2, Rihanna, Madonna y Michael Jackson son sólo algunos de los artistas que, sin empacho alguno, han echado mano del playback para sacar sus shows adelante.

En México la historia es extensa. Durante la época de Siempre en Domingo, no había artista que que no recurriera al famoso playback para sus presentaciones en la televisión. Pensar que las bandas de pop como Timbiriche, Fresas con Crema, Locomía o Magneto utilizaran esta “herramienta” era totalmente comprensible, pero que agrupaciones como Caifanes, Café Tacuba o Heroes del Silencio, entre muchos otros, se recargaran en esta farsa de la mímica y sincronización de labios resulta inaceptable.

Sin embargo, también ha habido quienes se han podido burlar del playback en televisión. The Smiths lo hicieron en el programa Top of the Pops, de la BBC, cuando Morrissey, molesto por esta imposición, cambió el micrófono por un ramo de flores, para hacer más evidente que no los estaban dejando cantar en vivo.

Años después, en el mismo programa, Nirvana haría lo propio, cuando Kurt Cobain cantaba con un fingido acento británico y tono de voz grabe, mientras Dave Grohl y Krist Novoselic aparecían a cuadro destrozando sus instrumentos mientras sonaba “Smells Like Teen Spirit”.

También en el mismo programa, Top of the Tops, Oasis hizo lo propio cuando los hermanos Gallagher intercambiaron sus roles vocales, poniéndose Noel en el lugar de Liam, mientras que éste se dedicaba a jugar con la guitarra de su hermano.

Bandas como Green Day, Iron Maiden y Muse también han podido reírse o vengarse de alguna manera cuando han sido obligados a hacer playback.

Este jueves 19 en Rock 101, recordamos algunos de estos momentos, de las 8 AM a las 8 PM, con el único afán de divertirnos mientras escuchamos las anécdotas y la banda sonora del triste, triste… #fakeblues101