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Ernick Yoshua entre la niebla

Escrito por: David V. Estrada

Fecha de publicación: 20 diciembre, 2020

Ernick Yoshua entre la niebla
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Mientras existen bandas denominadas leyendas en la escena del rock mexicano que siguen lucrando únicamente de la grandeza que fueron en décadas pasadas, también existe otra leyenda viviente que se niega a dormirse en sus laureles, aún en tiempos de apocalipsis y pandemia. Me refiero a La Barranca, banda con un cuarto de siglo de existencia, liderada por el talentoso amo de la lírica y la guitarra eléctrica: José Manuel Aguilera.

“Entre la Niebla” es el álbum número 12 de la banda, producido por cuarta ocasión en fila por la discográfica Fonarte Latino. Con una alineación complementada por el guitarrista Adolfo Romero y su hermano, el bajista, Ernick Yoshua, además del viejo lobo de mar en los teclados: Yann Zaragoza y el joven baterista hidrocálido, Abraham Méndez, esta banda legendaria de la antigua ciudad de los palacios no hace más que renovarse con cada placa que trae a la luz. 

En esta ocasión la pandemia hizo que, como muchos de nosotros, los músicos tuvieran que estar enclaustrados, cosa que los hizo privarse de su constante gira de presentaciones, ya fuera con La Barranca o sus diversos proyectos alternos como Mitocondrias, Cohete, Ciervo, El Zapotal, Pastilla, Noorbac o acompañando el proyecto personal del caifán y exbarranco, Alfonso André. Pero eso no fue un límite para que José Manuel Aguilera dejara de crear y pusiera manos a la obra para vengarse de este año funesto, generando 10 canciones en un tiempo récord que ensambló musicalmente a la distancia con los demás miembros de la banda por separado.

El resultado es un disco que cumple el leitmotiv siempre reiterado por Aguilera en cada uno de sus lanzamientos: jamás repetirse. Si bien existen ciertas reminiscencias de otros discos como “El Fluir”, “Lo Eterno”, “Eclipse de Memoria” o el proyecto de Aguilera con Yamil Rezc, “Promesaluz”, también existe una influencia musical basada en el uso de secuencias electrónicas, una interesante mezcla de pianos con sintetizadores, sonidos densos del noise en las guitarras, y acid funk en las líneas del bajo que nos hacen pensar en otras grandes bandas internacionales del nivel de Radiohead, Mogwai, Sonic Youth, Blonde Redhead, Massive Atack o A perfect Circle, entre otras.

Ante la pérdida de gente cercana en el círculo más próximo de los integrantes de la banda, esta entrega tiene un dejo nostálgico de dolor y remembranza impreso en canciones como “Entre la niebla II”. Pero también un sello de introspección tras el encierro como la pieza que da inicio al disco: “El sueño de orquídea”, una impresionante narración descriptiva y contemplativa de cómo un descanso en el jardín se puede volver enturbiado por todas las catástrofes que suceden en el exterior. Y no es para menos, ya que se trata de una pieza que recuerda un idílico viaje de Aguilera a Xilitla, San Luis Potosí, en el Jardín Surrealista, en compañía de un amigo que acaeció en estos tiempos de trágica pandemia.

Corrientes oscuras de la música también tocan fuerte en el eco de la Barranca en este disco, como en “Pandemónium”, una pieza que guiña con la música gótica y psicodélica con un órgano que pasea por lo demencial, mientras la voz de Aguilera brinda una lírica que va de la crítica al gobierno y la sociedad en estos tiempos turbulentos, así como una crónica que va desde las calles de la CDMX hasta las playas de Oaxaca.

Algo que se ha encargado de remarcar José Manuel Aguilera en su gira de medios después de la salida de “Entre la Niebla” el pasado viernes 11 de diciembre y previo a la presentación de la banda, el próximo domingo 20 en el Teatro Diana de la ciudad de Guadalajara, es el minimalismo y al reparto de juego musical entre la banda al que ha aspirado en los últimos años. Mientras que en discos pasados su guitarra y la de Adolfo Romero jugaban una parte primordial de las composiciones, ahora se han visto equilibradas como nunca antes con la participación de la parte armónica de Ernick Yoshua y la melódica en las teclas de Yann Zaragoza.

Hablar de la música de La Barranca es siempre permitirse un viaje a través de discos temáticos de largo aliento sensorial y aprendizaje que no se acaba con la primera escucha; un lujo que pueden darse solo los grandes músicos en México.

Para hablar más acerca de “Entre la niebla”, de su creación y aspectos fundamentales en la vida musical de Ernick Yoshua, pilar en las poderosas líneas del bajo de La Barranca en sus últimos 3 álbumes de estudio, en Rock 101 nos acercarnos a él para realizarle la siguiente entrevista.

Rock 101: ¿Cómo fue ese paso de ser el frontman de una banda como Cohete para entrar a cubrir la zona de los sonidos graves a una banda legendaria como La Barranca?

Ernick Yoshua: La forma en la que llegué a La Barranca fue porque 2 años previos a que estuviera de lleno con la banda, Fong me pidió que lo cubriera para una fecha en la que él no podría presentarse… Y, bueno, hicimos ese show, después Federico siguió tocando con ellos, pero cuando salió de la banda me contactó José Manuel y me comentó que tenían unas fechas todavía en puerta y que se habían sentido muy a gusto con lo que hice en Guadalajara cubriendo a Fong y que si podría cubrir de vuelta esas fechas restantes. Lo hicimos, fueron como 3 o 4 fechas. Después nos juntamos José Manuel, Adolfo y yo. Nos comentó, no sé si a la pregunta de cómo nos habíamos sentido tocando juntos, que si nos gustaba la idea de pensar en un futuro tocando y creando cosas nuevas en La Barranca, y pues bueno, la decisión fue unánime. Dijimos que sí nos sentíamos a gusto, que queríamos seguir tocando con la banda. Él tenía la misma sensación, la misma idea, la misma vibra y de ahí pa’l real. Seguimos trabajando, ya habíamos hecho algunas cosas Del Fantasma de la Ópera, así que comenzamos a grabar Fatalis en el que Adolfo y yo estuvimos produciendo el disco. 

R101:  Veo que a pesar de estar en La Barranca no has dejado descansar tus otros proyectos. Cohete hace muy poco sacó una rola muy padre (“Diamante”), que siento que imprime muy bien ese proceso de aprendizaje que has tenido todos estos años. Luego también está el Zapotal, una banda con una vena muy enraizada en el folk latinoamericano, y luego también están tus colaboraciones con Alfonso André. ¿Cómo le haces para dividirte tanto musicalmente y volver a tu centro?

EY: Yo, desde que comencé a formalizar mi entrada a la música, inicié estudiando la carrera de composición y arreglo musical junto con mi hermano. En esta carrera vas creando la idea de siempre trabajar con proyectos distintos. No siempre vas a trabajar la música que te gusta, no siempre vas a pertenecer simplemente a un grupo o a un nicho. Si no más bien vas abriendo tus horizontes a música distinta y encontrando en cada una la riqueza que tiene. Hemos trabajado haciendo jingles para marcas, en comerciales, programas de televisión, noticieros, un montón de trabajos, así como también le hemos trabajado a un montón de bandas de música norteña, cumbia, rock, metal, hip hop, jazz… De un montón de música, y es cierto, te vas nutriendo de todo esto, vas creciendo a la par que tu conocimiento. Hay cosas que utilizas de pronto, herramientas que usas con un género y que, parecen muy fuera de ese género, de repente las utilizas en algo que estás haciendo personal y te das cuenta que todo es parte de lo mismo: Todo te enriquece. Yo desde entonces me di cuenta que si te cierras a simplemente escuchar tu voz, pues terminas en un monólogo horrible, aburridísimo. Entonces es mejor abrirse a trabajar con gente distinta. Con diferentes formas de pensar y de ahí nutrirse. Aparte, yo comencé pensándome como un músico, no como otra cosa, yo no tengo otra profesión y la carrera de un músico como tal es bien complicada. Tú no te puedes hacer a la idea romántica y utópica de pertenecer a una banda y nunca tocar algo más que eso, porque nuestra realidad menos lo permite. Entonces, ya lo he tomado como una forma de entender la música. Por ejemplo, los proyectos que me hablas, son proyectos que me encantan. Aparte, siempre proyectos bien distintos, eso a mí me fascina porque no me gustaría de pronto estar tocando con El Zapotal y decir “Ay, voy a hacer otro igual”, la verdad qué hueva, ¿no? Preferible buscar nuevas formas de hacer música y qué mejor que sea con amigos como los que me comentas. Crear música que te llena, y bueno, te buscas tiempos y una manera de hacer todo esto. Y ser disciplinado también, eso te ayuda un montón para lograr este tipo de metas de estar en diferentes proyectos. 

R101: La Barranca acaba de lanzar “Entre la niebla”, cuéntanos cómo fue tu participación en el proceso de la composición de las canciones y la producción del disco.

EY: Al principio sí nos juntamos porque todavía no pasaba toda esta situación de la pandemia, estaba todavía gestándose en China todo este numerito y nosotros estábamos en casa de José Manuel en Valle. Nos juntamos ahí a trabajar un par de rolas y ese fue el contacto que tuvimos. De ahí en más la cuestión fue desde casa. Nos mandaba algunas de las canciones. Tanto Adolfo como yo, con quien tuve contacto todo este tiempo, pues regresábamos a algunos arreglos que pensábamos que podían funcionar, pero me parece que desde un principio José Manuel lo tenía mucho más claro que los otros. Se quedaron muy similares los arreglos a los que él tenía plasmado desde el principio; claro, con la aportación de la ejecución de tu instrumento, pero sí quedaron muy apegados a lo que tenía de idea José Manuel que después ya logramos estas maquetas que hicimos cada quién en su casa, para después afinar detalles. Por ejemplo, primero nos vimos la sección de la base rítmica: Abraham y yo fuimos a la casa de José Manuel, pues obviamente con la complejidad de estar con cubrebocas, y con esa cuestión de distancia que ya conocemos todos para arreglar cuestiones de base. Nos vimos algunos días. Después, me parece que se vieron ahí Adolfo, y Yann también estuvo por ahí en algunas cosas. Luego nos vimos hasta en la grabación, de vuelta nos juntamos Adolfo, Abraham, José Manuel y yo, había una situación peculiar con Yann, una situación personal que decidimos respetar mucho. Entonces trabajamos nosotros primero esta parte de grabar en una semana en un estudio. La grabación del disco fue hecha de forma muy parecida a como si lo hubiéramos tocado en vivo, y de ahí ya grabó algunas cosas aparte José Manuel. Yann grabó algunos pianos y ese fue el proceso de “Entre la Niebla”.

R101: ¿Qué te ha dejado esta pandemia y el nuevo método para acoplarse para componer, trabajar y hacer música en conjunto con tus compañeros?

EY: Sí es un tanto nuevo y otro tanto no, porque ya la tecnología nos venía dando algo de estas facilidades. Entonces pues, de alguna forma ya he trabajado cosas así con otros músicos. Ya sea que me piden algún arreglo, composición, mezcla, trabajo de grabación o que me pidan grabar mi instrumento. Ya lo he hecho en otras ocasiones, lo venía haciendo bastante. Y pues es acostumbrarse a nuevas formas. Digo, la verdad siempre se le puede sacar mucho provecho a las cosas y la tecnología ahora nos presenta esto y se hace un ejercicio distinto para darle la vuelta y encontrar la manera de seguir haciendo música, además de cosas que nos satisfagan realmente. Y pues sí, entender que son situaciones que nos rebasan, específicamente en la pandemia. Primero que nada, está la salud. Para lo demás hay que acoplarse y sacar provecho a todo esto.

R101: ¿Cómo están preparando el concierto del 20 de diciembre en Guadalajara? ¿cómo te sientes al respecto? ¿Qué podemos esperar?

EY: Creo que les va a gustar mucho. fue incluso sorpresivo para mí todo lo que han trabajado todos los demás en sus trincheras en la parte de la escenografía, de las luces, del video, creo que pueden esperar un show muy padre. Nosotros estamos muy satisfechos con el trabajo que se está realizando. Entonces, digo, todavía no conozco el resultado final, pero creo que les va a gustar. Yo también estoy muy contento con lo que se está haciendo. Hay que esperar para verlo porque yo también tengo muchas ganas para después ver la grabación y ver cómo quedó todo esto. Creo que va a ser un concierto bien especial porque entiendo que también de repente toda la gente que sigue a La Barranca siempre ha pedido la cuestión de hacer “En vivos” y es una parte que teníamos ahí un tanto descuidada, y bueno, insisto que es sacarle provecho a una situación muy adversa en la que estamos todos sumergidos. Es parte de esto: presentar un show que esté a la altura de lo que se espera y que nosotros también nos tiene bien contentos que todos van a disfrutar y vamos a disfrutar, espero que lo disfrutes tú también, David.  

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