El sueño de Vasconcelos. Radio Educación, con conciencia social - Rock101

El sueño de Vasconcelos. Radio Educación, con conciencia social

Fecha de publicación: 26 diciembre, 2020

El sueño de Vasconcelos. Radio Educación, con conciencia social
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La casi centenaria emisora se ha convertido en el principal proveedor de contenidos sonoros de la radio pública en el país, asegura su director Gabriel Sosa Plata

Alejandro Jiménez | El Sol de México

En 2020, Radio Educación cumplió 96 años de estar al aire. Nació el 30 de noviembre de 1924, concebida por José Vasconcelos como un auxiliar de la educación a distancia, más que como una radio comercial o de contenidos. Sus primeras siglas de identificación fueron las CZE y surge en los primeros años de la experimentación sonora en México. La radiodifusora era una oficina de radio adscrita a la Secretaria de Educación Pública.

Una brillante mujer, María Luisa Ross Landa, fue su primera directora, entonces con el cargo de jefa de la Oficina Radiocultural Telefónica, de la SEP. Ella había sido ya la primera reportera en México, internacionalista, escritora, actriz, y fue quien materializó el sueño de Vasconcelos, quien veía a la radio como un instrumento de educación al alcance de miles de personas, como un medio de comunicación que había que explotar para llevar la cultura a los hogares y para extender la educación que se impartía en las primarias.

Cuando llega Ross Landa este proyecto comienza a tomar sentido: usar a la radio como un medio para llevar la cultura a la población. Era algo muy ambicioso que buscaba llevar la radio a prácticamente todo el país. Ya desde entonces la falta de recursos fue minando su misión, instalar radiodifusoras era muy costoso, pero aun así no dejó de haber empeño por parte de los diferentes gobiernos por continuar este proyecto cultural de educación que aún subsiste hasta la fecha.

IDAS Y VENIDAS

En 1929, a sólo cinco años de su salida al aire, la emisora de la Secretaría de Educación Pública (SEP) dejó de transmitir y volvió a hacerlo hasta los primeros años de la década de los treinta, con el código XFX. Durante el régimen de Lázaro Cárdenas, la XFX vivió una época de gran actividad, apoyando el proyecto de Educación Socialista impulsado por el gobierno. En 1940, la estación de la SEP volvió a salir del aire. Luego, avanzado ya el gobierno de Manuel Ávila Camacho, reanudó sus transmisiones por un corto periodo para volver a interrumpirlas con la llegada al poder de Miguel Alemán Valdés.

Otro gran creyente de la radio educativa y cultural fue el escritor Agustín Yáñez, quien trabajó en la emisora en sus primeros años como redactor y ya para los años 30 del siglo pasado tuvo una etapa de esplendor maravillosa pues se empiezan a producir radioteatros, las primeras radionovelas, se comienzan a transmitir en vivo una enorme cantidad de conciertos y se propicia una programación continua cada vez más abundante.

Años después, cuando Agustín Yáñez fue nombrado secretario de Educación Pública en el sexenio de Gustavo Díaz Ordaz, justo en el año de 1968, se recuperó el proyecto de Radio Educación. Lo retoma en la polémica etapa del movimiento estudiantil.

Vuelve a transmitir, pero con el código XEEP, después de varios lustros de ausencia. Lo hizo, sin embargo, en condiciones muy difíciles. En las primeras transmisiones, efectuadas desde ese momento en la frecuencia de 1060 kHz, se utilizó un equipo de 1000 W de potencia y una antena improvisada, lo cual provocó fallas que tuvieron como resultado la avería del transmisor.

Más allá de sus problemas técnicos, Radio Educación no politizó contenidos y asumió un perfil cultural agregándole un elemento adicional, que ha caracterizado a la radiodifusora desde entonces, que es un sentido crítico, incluso libertario, que comienza a dar voz a las voces críticas de oposición, podríamos decir que hasta la revolucionaria y se convirtió en un verdadero fenómeno cultural, mientras la mayor parte de emisoras de radio, ya para entonces las de televisión estaban totalmente alineadas al PRI y al presidencialismo.

A decir de su actual director, Gabriel Sosa Plata, la estación se convirtió en una especie de válvula de escape social, pese a intentos de las autoridades de aquella época por moderar comentarios. “Mantuvo su proyecto y se sigue manteniendo, pues es algo que la ha caracterizado a lo largo del tiempo hasta nuestros días”.

Ya para 1971, la transmisión era de 1 a 4 de la tarde y de 7 a 10 de la noche, de lunes a viernes. A partir de 1972, durante el gobierno de Luis Echeverría Álvarez, las cosas cambian para Radio Educación y recibe presupuesto y apoyo.

CONTENIDOS Y FONOTECA INVALUABLES

Radio Educación ha generado contenidos icónicos de la cultura mexicana, que están conservados en su amplia fonoteca, que es una de las más importantes que existen a nivel nacional y en toda América Latina.

Sin embargo, las producciones más antiguas conservadas no son aquellas heroicas de sus primeros años, sino radio programas realizados a partir de los años 70, cuando ya existían métodos de grabación. De los años 30 y 40 lo único que existe son guiones.

Aun así, el acervo está compuesto por 100 mil registros fonográficos, de acuerdo con Sosa Plata, que abarca desde entrevistas, radionovelas, radioteatros, programas que tienen que ver con la recuperación de las lenguas indígenas, de las aportaciones y comunidades de pueblos indígenas programas sobre lenguaje, etcétera.

“Uno de los programas más solicitados en la radio y de los que más descargan ahora en las plataformas se llama De Puntitas, es un programa destinado a niños y niñas de Emilio Ebergengy, una de las voces icónicas de Radio Educación, que producía Martha Romo, quien producía esa maravillosa emisora de radio que se llamó Radio Ring, dedicada también a la población infantil”.

Por desgracia no se ha avanzado mucho en la digitalización de dicho acervo.

“Tenemos mucho material todavía en cinta de carrete y el proceso de digitalización es lento y costoso. Gracias a un convenio con la UAM (Universidad Autónoma Metropolitana), nos van a donar seis reproductoras de carrete, que van a ser fundamentales para el proceso de digitalización a partir del próximo año”.

SITUACIÓN ACTUAL

De acuerdo con director, Radio Educación sigue siendo un medio de comunicación fundamental “pero tampoco podemos negar que ha habido una disminución importante en las audiencias de la radio y en general de los medios tradicionales. Por eso ahora buscamos convertirnos en un servicio multiplataforma, en este caso de contenido sonoro, y aprovechar todo lo de las redes sociales, internet, las aplicaciones de teléfono celular, para llevar al público la enorme cantidad de nuestras producciones, con un enorme valor educativo e histórico que se han producido en las últimas décadas”.

“La pandemia nos dio la pauta. Muchos de los contenidos se transmiten paralelamente en las redes sociales y ya se les está incorporando contenido audiovisual. Hay un programa que se llama Control Z, dedicado a los jóvenes, donde lo que se siente, además de los nuevos lenguajes, es la creatividad”.

Sosa Plata adelanta que trabajan en un proyecto educativo y de inclusión de la diversidad sexual y de los derechos humanos, en fin, en una radio con una conciencia social.

“Muchos de los contenidos que produce Radio Educación se retransmiten en decenas de estaciones de radio, públicas, comunitarias e indígenas. Somos el principal proveedor de contenidos sonoros de la radio pública en el país. Uno diría ahí está el IMER, que tiene muchas radiodifusoras, en efecto, pero no comparte la cantidad de contenido que comparte nuestra emisora”, explica.

Y, como referencia, señala a sus noticieros, que se retransmiten en alrededor de 30 emisoras públicas indígenas lo cual los convierte en los informativos de la radio pública con mayor cobertura y presencia en el país.

“Cada año compartimos 15 mil contenidos y durante la pandemia de este año yo creo vamos a triplicar el número, porque hubo radiodifusoras que dejaron de producir por lo mismo del confinamiento”.

Sobre la libertad editorial que por décadas ha caracteriza a su emisora, su director menciona que ésta es completa.

“Ni Jesús Ramírez Cuevas, ni Jenaro Villamil ni yo mismo les damos línea a las compañeras y compañeros que hacen las producciones de radio. Mucho menos a los que hacen los espacios noticiosos. Ellos se rigen bajo los principios de un medio público plural e incluyente. Tenemos como muchos medios un Código de Ética y uno de Conducta y creo que es lo que le ha dado su fortaleza a Radio Educación”.

Admite que hay quienes consideran que limitar el presupuesto es una forma de limitar la expresión, pero pone como ejemplo todo lo que se hace cada día y el trabajo de 200 personas como prueba de que una cosa no tiene qué ver con la otra.”

¿PROYECTO QUE AGONIZA?

Por todo eso es que Gabriel Sosa Plata asegura que Radio Educación no es un proyecto agonizante, como aseguran algunos de sus trabajadores.

“Nosotros reconocemos y lo reconocen la propia Secretaría de Cultura y el Gobierno federal, que hace falta una mayor inversión para, por ejemplo, renovar el transmisor de amplitud modulada de la Ciudad de México, o para digitalizar el acervo sonoro, pero pudimos lanzar la emisora digital de Morelia y la de Hermosillo, esta última en alianza con Radio Sonora y con una donación obtuvimos un transmisor de la UAM”, refiere.

Y abunda: “De eso a decir que es una emisora que está a punto de morir pues no, incluso a habido afirmaciones que van en sentido de que está en terapia intensiva. No es cierto. Es una institución que recibe anualmente un presupuesto promedio con el que cumple ampliaciones para digitalizar las necesidades y sobre todo con los compromisos de salarios y prestaciones”.

Señala que es una institución que en promedio le cuesta a la sociedad alrededor de 90 millones de pesos al año y que el próximo año, con adecuaciones, recibirá alrededor de casi 77 o 78 millones de pesos. “Afortunadamente ha habido un apoyo tanto de Cultura como de Hacienda para ir cumpliendo con los compromisos, particularmente pago de nómina y prestaciones, así como a los compañeros que cobran como prestadores de servicios profesionales”, destaca.

Escrito por: El Sol de México