El soundtrack de la vida: Rolas de amor y odio en los 80

Escrito por: Angel Tellez

Fecha de publicación: 15 junio, 2018

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El amor y el odio son sentimientos tan opuestos como complementarios, el amor se puede convertir en odio con la misma facilidad que puede ocurrir a la inversa, y supongo (porque no me ha tocado) que también puede ser una cadena infinita.
Me he dado a la tarea de traerles algunos ejemplos de esta dualidad, pero disfrazada con lentes fluorescentes, laca y un chingo de gummies.
En 1987 U2 tuvo a bien lanzar el álbum ‘The Joshua Tree’, una producción llena de mensajes políticos y una gran armonía entre el grupo, el primer sencillo fue ‘With or Without You’, un track que se ha interpretado de muchas distintas maneras pero principalmente de esa dualidad en la convivencia y ese incómodo lugar en el tiempo/espacio en el que nos es imposible vivir con cierta persona y también estar sin ella.

Muy temprano en la década de los 80 The Police presentó su álbum ‘Synchronicity’, de esta obra maestra se desprende ‘Every Breath You Take’, máximo éxito de la banda y que resulta muy engañosa, pues a pesar de que a primera impresión suena como una tierna canción de amor, si la escuchamos detenidamente, se refiere a una escabrosa letra de una mente controladora. El mismo Sting declaró que cuando la escribió podría haber estado pensando en el concepto del Big Brother. El amor y el control son conceptos que también se llegan a confundir y pueden entrar en un terreno muy ambiguo que puede rayar en la obsesión y terminar muy mal. No lo intenten en casa, ni fuera de ella; mejor no lo intenten.
Corría el año de 1988 cuando uno de los grupos más característicos del glam, Poison, lanzó ‘Every Rose Has Its Thorn’, tercer sencillo del álbum ‘Open it and say… ahhh!’, el track definió de alguna manera el estilo del grupo. Tiene una influencia country y se usa una guitarra acústica. La rola es básicamente el lloriqueo de quien recuerda un amor perdido y describe el dolor de pensar que las cosas pudieron ser distintas y sin embargo no lo fueron; un sentimiento de impotencia, melancolía pura y el corazón de Bret Michaels desgarrándose ante nuestro oídos. El track llegó a ser el más exitoso de la banda llegando al No. 1 del Billboard 100.
En retrospectiva, la enseñanza que nos dejan estos tres tracks, es que el amor es maleable y puede tomar muchas formas, ya sea una codependencia que no nos permite seguir con nuestras vidas, una fijación enfermiza que no le permite a los demás seguir con sus vidas y hasta hacernos sentir tan mal que duele. Pero no olvidemos que antes de que las cosas se vayan por el desfiladero, el amor se siente muy bien y es capaz de sobreponerse a cualquier cosa y, las canciones de amor, son una parte muy importante del soundtrack de la vida.
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