El Soundtrack de la Vida – Bailar

Escrito por: Angel Tellez

Fecha de publicación: 7 febrero, 2019

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Bailar es una actividad que no me emociona mucho, principalmente porque no soy muy bueno en ella, sin embargo es parte de un ritual social al que todos, tarde o temprano tenemos que exponernos. Desde los “bailables” del kínder hasta el cortejo pre y post adolescente, el baile es parte de nuestra vida.

Yo crecí admirando e imitando los movimientos de John Travolta siendo festejado por mi abuela y mis tías y creyendo que era una gran bailarín (el destino probaría lo contrario) y disfrutado sin ningún prejuicio. Mi gusto por el rock, me alejaría de la música bailable (lo que fue muy conveniente para alguien que no sabía bailar), pero no del concepto, al final la música y el baile están estrechamente relacionados y el uno, no puede ser sin el otro.

Si duda una de mis mayores influencias musicales ha sido David Bowie, quien a principios de los 80’s lanzó su decimoquinto álbum de estudio Let’s dance, un álbum que causó distintas reacciones en la industria y un rompimiento de 20 años entre Bowie y el productor Tony Visconti debido a que “The Thin White Duke” eligió a Nile Rodgers para la producción del álbum.

La canción homónima fue el tercer sencillo del álbum de 1983 y producto directo del trabajo entre Bowie y Rodgers. Según relatan, Bowie interpretó el sencillo para Rodgers en una guitarra acústica como una canción folk, este último coincidió en que podría convertirse en un éxito y pidió reordenar la parte musical para convertirla en un fenómeno mundial, como mucha de su obra, el álbum y el track recibieron mucho más reconocimiento al pasar de los años que cuando fueron originalmente lanzadas. Un genio no puede ser considerado como tal si no está adelantado a su época, supongo.

En 1984, “El Jefe”, Bruce Springsteen lanzó su álbum Born in the USA, situado en el número 86 de los 500 mejores discos de rock según la revista Rolling Stone y el album mas vendido de 1985 en los Estados Unidos. En este álbum Springsteen retomaba el camino del rock aunque mantenía el tono melancólico y de desesperanza en su letras.

El primer sencillo Dancing in the dark, sorprendió por la inclusión de sintetizadores en la música. Uno de los mayores éxitos fue el video musical, dirigido por Brian de Palma y en el que “El Jefe” aparece bailando sin guitarra e invitando a una chica a bailar con él. Esta chica resultaría ser Courtney Cox, a quien recordarán en el papel de Monica Geller de la serie de televisión Friends.

Ver a Springsteen bailar ha sido motivo de burla y admiración por igual, en mi caso particular fue toda una revelación y me hizo sentir parte de algo importante y que no importaba cuán ridículo te puedas ver, la actitud adecuada, te da la oportunidad de bailar con una una chica que te guste.

Mucho se puede decir del álbum de 1985 de Soda Stereo, Nada personal, fue el álbum que puso a la banda en la mira internacional y la apertura del rock argentino en la escena latinoamericana.

Uno de mis tracks favoritos y que no fue sencillo es Danza rota, una rola que describe de cierta manera mis sentimientos al querer bailar, anarquía que se mueve (o intenta moverse) al ritmo de una melodía que alguien más decidió tocar. Los sintetizadores y el acompañamiento de las guitarra evocan al New Wave con ritmo pegajoso que, al contrario de la letra, es difícil de escapar.

El track ha sido interpretado en concierto por el propio Cerati y retomada por Soda en la gira Me verás volver. El 2014 el chileno Gepe le hizo un cover para el álbum tributo Te veré volver.

Bailar es un ritual, un reacción natural a la música y una actividad social. Es una de las primeras cosas que aprendemos a hacer (bien o mal) y que continuamos realizando a lo largo de nuestra vida. Aprender a bailar es una opción que cualquiera puede tomar o está también la posibilidad de simplemente balancearse de un lado para el otro poniendo cara de “pots” que bien bailo.