Contrapunto sonoro: #CorteDeDirector

Written by on 09/02/2016

Dicen que si tuviéramos a nuestro alcance un botón para disparar el centro de placer en nuestro cerebro lo apretaríamos sin parar hasta morir en euforia, que los humanos no tenemos límite para buscar esas emociones y que haríamos lo que fuera por mantenernos sobre esa ola de satisfacción.

El cine ya ha explotado esa perversa necesidad cientos de veces, sólo basta ver ‘Strange Days’, ‘Until The End of The World’ y la serie de televisión ‘Alice’ para entender la fijación con ese punto en el hipotálamo, sin embargo las representaciones visuales de lo que podría ser ya no son suficientes para la industria, necesitan ir un paso más allá para encontrar la vía rápida hacia ese botón de emociones que múltiples directores han logrado a través del juego de imágenes, diálogos, música y silencios.

En un momento en que David Lynch sigue quejándose amargamente por las películas vistas en pantallas diminutas, que la Academy of Motion Picture Arts and Sciences rastrea cuantos de sus nominados a los premios Oscar ya están en la red y que las cadenas de cine están a punto de boicotear por el corto tiempo entre la exhibición y el lanzamiento del DVD (uno de los planes de Disney para ganarle a la piratería), queda claro que la industria cinematográfica busca urgentemente la forma de renovarse y parece que meterse en lo más hondo de nuestras emociones será su salvación.

Mientras nos encontramos con el experimento neurocinema donde productores y estudios intentarán satisfacernos, con una nueva técnica que busca detectar los elementos cinematográficos responsables de que disfrutemos una película y así lograr que sean más efectivos al llenar las expectativas del público. Una vez más nos encontramos con un experimento cercano al algoritmo, procesa las imágenes que vemos en la pantalla sin tomar en cuenta lo que hemos hemos aprendido al ser expuestos cientos de veces a ciertas imágenes y que a la larga se han convertido en el estándar para hacer una película.

Esperemos no tenga los resultados que predijo William Gibson en sus libros Neuromancer, Count Zero y Mona Lisa Overdrive. La promesa es que en un futuro no muy lejano nuestro gozo extremo no será simple hedonismo visual, podría ser la respuesta correcta para revivir a una industria que intenta mantenerse viva ante la ventana de exclusivas de Internet.

De la misma manera hay quienes han intentado encontrar la secuencia elementos adecuados para realizar una película de éxito, repitiendo patrones que otros siguen realizando con base en obsesiones (Quentin Tarantino), meditación (David Lynch) o una caja llena de anécdotas (Woody Allen), entre muchos otros, como Martin Scorsese que nos brindó el pretexto perfecto para realizar un nuevo especial en Rock 101, el 40 aniversario de su película ‘Taxi Driver’ nos hizo considerar su relación con la música desde ‘The Last Waltz’, pasando por Bob Dylan, el blues y los Rolling Stones, hasta el próximo estreno de la serie ‘Vinyl’.

Así como hay directores obsesivos de la imagen, también los hay más obsesivos de la secuencia correcta de música, acompáñennos el próximo 11 de febrero de 10:00 a 20:00 horas en la edición definitiva de #CorteDeDirector.


Rock101

Segunda Odisea

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