Bocanada, un encuentro de dos mundos de Gustavo Cerati

Written by on 28/06/2018

Un respiro, una pausa, un instante, un momento que no se halla en el presente más que es una bocanada; es suficiente para sobrevivir a los límites que impone el tiempo y sus circunstancias. Para algunos se vuelve vicio o placer, para otros una oportunidad de no ver ni hablar con nadie y perderse en pláticas imaginarias con los “hubiese” y los “porqués”. Muchas veces atemoriza a las personas más cercanas pues es una de las habilidades que uno adquiere en la zona de confort. Salirse de ella, romper las reglas y los prejuicios, e incluso decepcionar a muchos, es precisamente el aire contenido en una bocanada.

Este 28 de Junio se cumplen 19 años del nacimiento de uno de los discos más significativos en la música iberoamericana: ‘Bocanada’ de Gustavo Cerati. Significativo, entre otras muchas cosas, por ser el primer experimento total de Cerati sin Soda Stereo y por reflejar un sonido nuevo en su voz, lúcido en tonos electrónicos y experimentales, pero sobretodo en homenaje y como ventana de la música británica e incluso del propio Elvis Presley.

Quizás pocos lo sepan, pero Cerati – quien también produjo el disco- recurrió a una serie de sampleos para redefinir una serie de objetivos que sólo al paso del tiempo seríamos capaces de descifrar. Hoy 19 años después, me atrevo a decir que uno de esos objetivos era el romper un paradigma musical en el que el rock estaba inmiscuido en guitarras y baladas. Desde John Barry, Focus, Electric Light Orchestra y hasta Thomas Dolby, dieron forma a la columna vertebral de la imaginación en Cerati. El resultado es sumamente camaleónico si consideramos que las piezas originales absorben géneros como el blues, psicodelia, glam e incluso jazz, traduciéndose en un caleidoscopio de sintetizadores, violines y poesía.

Es bien sabido que la composición de Gustavo alude a la metáfora como expresión de los sentimientos más naturales del ser humano, como el amor, dolor pudor y felicidad; cierto, la música en general es eso pero pocos pueden llegar a más y Cerati con ‘Bocanada’ alcanzó e incluso rebasó lo inimaginable en el mundo de las letras.

En México, la escena del pop empezaba a deslumbrar mientras que el rock predicaba con la idea de lo alternativo inspirada en Blur y The Cranberries, por ejemplo. La supremacía comercial y hasta en ese entonces musical, MTV , se vería rebasada, sorprendiendo así a propios y extraños con el unplugged de Shakira. La poesía y la metáfora no eran símbolos de éxito ni significado de remuneración económica en el globo de la música. Bocanada rompió un paradigma más, tratándose de un disco que reúne una serie de metáforas inspiradas en paisajes, olvido y perdón.

Toda esa inspiración que despertaba la voz de Cerati no fue casualidad y sí una construcción necesaria y destinada por la propia época que se fue gestando desde Soda Stereo. A su par, brotó todo un estilo lírico enmarcado por el pensamiento de personajes como Jorge Luis Borges, Octavio Paz, Gabriel García Márquez y García Lorca, por mencionar algunos. La dimensión de la lengua española a finales del siglo XX no sólo sufrió un cambio revulsivo en la poesía sino que forjó nuevas corrientes del pensamiento como el transrealismo y géneros literarios como la narrativa moderna y crónica periodística. Influencias que de alguna forma justificaron el universo de Gustavo, paralelo al creciente número de propuestas creativas de cualquier expresión artística.

También podría interesarte: Cerati Infinito

Sin más, Bocanada es un disco que me lleva a definirlo como “el encuentro de dos mundos creativos”, por decirlo de alguna forma. Por un lado, todo el conglomerado de influencias del rock británico así como del chill out, inclusive; por el otro, la fuerza de la lengua española y la poesía. Un encuentro que denota el inicio del nuevo milenio y antepone nuevas perspectivas ante un mundo globalizado, tecnológico y diverso. Sin duda, se trata de una producción que estableció un antes y un después en la música. Para muchos se trata del mejor disco en la carrera solista de Gustavo Cerati.

Como fanático, me parece un libro abierto de emociones y cuentos infinitos. Crecen a medida de que envejecemos e inspiran a crear los nuestros. Crear y creer en la efervescencia que implica una separación amorosa y su traducción en perdón; en paisajes donde sólo hay jardines, ríos y un puente para llegar a nuestro destino; en lo quebrantable de los tabúes o en lo posible de lo inimaginable. “Perdonar es divino”, “Engaña”, “Beautiful” y el resto del disco fueron pensadas incluso como b side de “Sueño Stereo” de Soda Stereo. Evidencia suficiente para comprender la belleza de lo etéreo de la música.

Así, las nuevas generaciones trastocan las complejidades de crecer y heredar las mismas emociones o los mismos deseos pero que al final la esencia del cambio es lo que prevalece. Por eso y más, 19 años atrás se replican en nuestra memoria de forma nostálgica pues no consumen aún la idea de que Cerati ya no está. Sus letras y sonidos están depositados en nuevas formas de entender la música actual y permite darnos un descanso ante nuevos ritmos como el reggaeton. Una bocanada de aire en nuestros oídos para salvaguardar un poco de lo que aún nos queda: imaginación.

Usa el amor como un puente”. Cerati.


Rock101

Segunda Odisea

Current track
TITLE
ARTIST

Background