Banda Sonora 101 – Julien Temple: Do It Yourself

Escrito por: Roberto Garza

Fecha de publicación: 23 agosto, 2018

Categoría:

El británico Julien Temple ha dirigido algunos de los documentales musicales más relevantes de la historia del cine. Conoció a los Sex Pistols antes de la irrupción del punk en Londres, cuando eran unos desconocidos y furiosos inadaptados sociales que ensayaban en un almacén abandonado.

Desde entonces, Temple ha documentado la historia del punk y lo ha hecho con la disciplina y el rigor de un historiador social, pero sin renunciar jamás al espíritu anarquista que lo distingue como persona y cineasta. En su filmografía destacan títulos como THE FILTH AND THE FURY, el documental más completo sobre los Sex Pistols, y JOE STRUMMER: THE FUTURE IS UNWRITTEN, un portentoso retrato biográfico del vocalista y líder de The Clash y The Mescaleros. En la última década ha realizado documentales sobre Wilko Johnson (de Dr. Feelgood), la banda The Strypes y Suggs, el líder de Madness. Ahora trae un proyecto sobre la música en Tijuana, ciudad a la que califica como “la próxima capital de California”.

A continuación, una charla que sostuvimos durante su más reciente visita a México.

¿Cómo fue que comenzaste a filmar a los Sex Pistols?

Bueno, es una historia extraña. Primero tengo que recordar cuando era pequeño en los sesenta, una época en la que se hacía una música asombrosa en Londres. Estaban los Rolling Stones, The Kinks, Small Faces y The Who, y de algún modo me sentía involucrado en la creación de esa música, me identificaba con sus canciones, igual que muchos jóvenes londinenses de la época, porque sabíamos que estaban escritas para nosotros. De hecho esas bandas tenían mucha más influencia en nuestras vidas que nuestros padres y maestros.

La música era nuestro principal referente. Eso ocurrió entre 1963 y 1967, más o menos. Pero después todos se fueron a Estados Unidos, se mudaron a Los Ángeles, y se perdió ese contacto directo con la juventud en Londres. Se volvieron rockstars y se alejaron de la gente. Ese esquema se mantuvo hasta que apareció el punk de los setenta. Lo mejor del punk fue que surgió desde abajo, justo cuando Inglaterra vivía momentos de convulsión social y desempleo.

En Londres había zonas industriales que cerraron y estaban completamente desoladas. Podías ir un domingo en la mañana y no había nadie, como pueblo fantasma, mientras que por otra parte estaba esta idea del gran imperio británico, de la gran potencia industrial. Yo solía ir a estas zonas deshabitadas, me gustaba caminar por ahí. Un día escuché una canción a lo lejos, así que me acerqué a un almacén de donde venía esta música extraña, subí las escaleras y me encontré con una banda que estaba ensayando a un volumen muy alto. Recuerdo que cantaban “quiero que sepas que te odio” (cambiando el sentido a la versión original, que dice “quiero que sepas que te amo”), y estaban dándole durísimo a esa canción, la estaban destrozando. Me pareció genial, nunca había escuchado algo similar en mi vida.

Desde donde estaba parado los veía como una especie de insectos de otro mundo, como mutantes, mitad insectos mitad humanos. Era muy raro porque estaba acostumbrado a ver a músicos de cabello largo y ellos tenían esas piernas largas y delgadas y el cabello puntiagudo estilo mohawk; fue como si hubiera tenido una visión futurista, pero era sólo esta banda ensayando, una banda que aún no había tocado en público. Yo estaba asombrado.

En ese entonces estaba haciendo una película sobre Small Faces para la escuela de cine y les pregunté si querían hacer música para mi proyecto. Me contestaron: “fuck off”. Pero me dijeron que iban a dar un concierto en un mes. Estaba muy entusiasmado y les dije a todos mis amigos que acababa de ver a una banda increíble, como venida del futuro. Me preguntaron cómo se llaman y caí en cuenta de que ni siquiera les había preguntado su nombre. Fue hasta un mes después cuando supe que eran los Sex Pistols.

Desafortunadamente me perdí su primer concierto pero fui al segundo; había como 15 personas, no más, pero fue algo extraordinario: entre el público estaban Sid Vicious, Siouxie y Billy Idol que de algún modo replicaban lo que hacía la banda en el escenario. En ese momento fue cuando mandé a la mierda todo lo que estaba haciendo y decidí filmar a los Sex Pistols.

También podría interesarte: Rápidas y furiosas, el cine-punk

¿Cómo recuerdas a Sid Vicious?

Yo quería mucho a Sid. Era un tipo comprometido y muy carismático. Cuando aparecía en un lugar no había manera de que pasara inadvertido, todos volteaban a verlo. Tenía una energía extraordinaria. Esto, por supuesto, antes de que se convirtiera en un junkie, porque cuando se hizo adicto fue una persona diferente. Pero antes de eso Sid era un individuo lleno de energía. En el segundo concierto de los Sex Pistols, Sid estaba entre el público y la gente lo volteaba a ver más que a la banda, tenía un magnetismo impresionante.

¿Crees que Nancy Spungen fue de algún modo la responsable de su muerte?

Te puedo decir que Nancy fue la responsable de que Sid se convirtiera en un junkie. Ella lo enganchó en las drogas duras y, como todos sabemos, Sid murió de una sobredosis. Había algo horrible respecto a Nancy, un lado destructivo y oscuro en su personalidad que terminó por hundir a Sid y… no lo sé… Primero anduvo tras Johnny (Rotten) pero acabó siendo la novia de Sid. Y todos sabíamos que tenían una relación destructiva, se lo advertimos a Sid, pero al mismo tiempo había un amor extraño entre ellos, un amor que era real.

¿Cuál es la historia detrás de THE GREAT ROCK ‘N’ ROLL SWINDLE?

(Risas) La historia detrás de la película es que creíamos que el punk podía destruir el sistema creado por las grandes compañías discográficas, las mismas que gastan millones de dólares anualmente y crean rockstars inalcanzables para la gente, una suerte de ídolos creados con muchísimo dinero, que luego se les tiene como dioses en posters en los cuartos de los jóvenes, quienes les rezan y los idolatran.

Nuestra intención, más que destruir esos posters, era destruir las habitaciones completas. Y lo queríamos hacer a partir de una idea: “hazlo tú mismo”. Los Sex Pistols fueron víctimas de ese sistema. En 18 meses se convirtieron en un fenómeno, tuvieron fama mundial, y los jóvenes tenían posters de los Sex Pistols en sus cuartos y se inclinaban frente a ellos, sus nuevos ídolos punk. Así que la idea de la película era provocar a esos fans con la furia y el enojo del punk. Era una provocación para que pensaran sobre esa realidad.

En esos tiempos, ¿cómo era tu relación con Malcolm McLaren (manager de Sex Pistols)?

Tenía una buena relación con él, en particular en ese periodo. Al principio no le gustaba que filmara a la banda pero terminamos trabajando juntos en la película (THE GREAT ROCK ‘N’ ROLL SWINDLE) durante 6 meses. Y también aprendí mucho de él. Era un tipo con muy buena suerte y de algún modo al trabajar con él te contagiaba de esa buena suerte. Pero también te puedo decir que era una persona complicada y bastante difícil de tratar.

También podría interesarte: Especial #SexPistols101

Hay quienes consideran que el punk nació en Nueva York y hay quienes aseguran que nació en Londres ¿Qué opinas?

Me parece una discusión un tanto innecesaria porque viene de ambos lugares y de más atrás en el tiempo. Si revisas la historia del punk tienes que remontarte al blues negro de los Estados Unidos. Y en Inglaterra, a principios de los sesenta, teníamos bandas como The Kinks y The Rolling Stones, mientras que en Estados Unidos apareció gente como Iggy Pop y The Ramones. Pero la génesis del punk real viene de The Kinks. Luego tenemos a los (Sex) Pistols y al punk de Nueva York surgiendo al mismo tiempo, producto de una influencia bilateral. Así que es innecesario preguntarse en dónde fue primero, si en Estados Unidos o en Inglaterra, porque fue en ambos lugares al mismo tiempo.

¿Hay alguna banda hoy en día que tenga el espíritu punk de aquellos años?

Es una pregunta difícil. Son momentos muy diferentes y definitivamente no podemos hablar de que se pueda hacer lo mismo que en aquellos años. No me gusta nada la música ruidosa e inconexa que pretende ser punk, pero te puedo decir que Massive Attack tiene un concepto muy poderoso tanto en lo musical como en lo visual, aunque, repito, es muy diferente porque son contextos distintos. Pero en este caso (Massive Attack) el espíritu me parece similar. Hay algunas bandas que retoman bien la actitud y el sonido punk pero que les falta el espíritu subversivo del punk real.

Has hecho muchas películas, la mayoría relacionadas con la música, los músicos y la cultura juvenil ¿Por qué la recurrencia en estos temas?

Creo que si no conoces y comprendes bien el pasado no puedes transformar el futuro, así que, en parte, la razón por la que he hecho este tipo de películas como un historiador social y como un anarquista es porque creo que podemos hacer el cambio; creo que podemos provocar que los niños del futuro puedan hacer las cosas por ellos mismos. Y para lograrlo necesitan de una arma de entendimiento, una que les muestre su pasado para que puedan hacer los cambios en el futuro. Me parece importante que los niños vean THE FILTH AND THE FURY y sepan quiénes fueron los Sex Pistols y qué pasó con Sid Vicious; y también que comprendan el contexto histórico, social y político en el que surgió el punk. Me gusta hacer películas sobre música, pero la verdad es que utilizo la música como un elemento que te permite viajar en el tiempo para comprender nuestra historia reciente.

Cambiando de tema, ¿qué opinas sobre la legalización de las drogas en México?

La mejor solución sería que Estados Unidos dejara de consumir tanta droga y frenara el envío de armas a México, pero eso es una fantasía, así que la legalización me parece una buena propuesta porque una vez que el negocio es legal los carteles de la droga y su violencia no tienen razón de existir.

¿En qué andas?

Tengo muchos planes (risas), de hecho estoy trabajando en una película sobre Tijuana y su música, que es la futura capital de California. Es donde choca el primer mundo con el tercer mundo. En esa frontera confluyen todo tipo de expresiones culturales y artísticas, además de que socialmente es un lugar muy interesante.