.40 y .80

Escrito por: Luis Gerardo Salas

Fecha de publicación: 29 marzo, 2016

Categoría:

Escucho Rock101online.mx Son las 12:25 del nuevo dia. Un mart(no)es que se acerca al final de marzo. He leido en el dia sobre la disminucion en la distancia entre emisoras de FM. Donde ahora hay 30, podra haber 60 emisoras. Pienso en estaciones de AM que han quebrado, otras que de plano dejaron de transmitir violando todas las reglas de su concesion. Recuerdo los dias previos a Rock 101 cuando la radio era un paisaje de actividad acotada por el gobierno en los contenidos de carácter politico, pero que producia, inventaba, aportaba. En momentos de aparente censura, la radio estaba viva. Programas de concurso, de entretenimiento, noticiarios, humoristicos, de consejos, de correspondencia. Una competencia por la atencion del publico inspirada por la historia misma del medio todavia en manos de los fundadores. Salas, Aguirre, Serna, Vargas, herederos de los inicios mismos de la radio que respetaban a su medio sabedores de la importancia de la radio en el proceso evolutivo de la sociedad. Ciertamente acotados por una autoridad de mano muy dura que aplicaba sutilmente la ‘autocensura’ entendida como el silencio necesario para la supervivencia de la concesion, la radio entonces sabia que habia muchas otras formas de crear su personalidad y era precisamente a traves de esas ideas que diariamente ponia a prueba al aire interactuando de manera activa con el publico. Eran los años de la AM como la reina de la radio, la FM era una banda ‘experimental’ que, automatizada, sobrevivia con programaciones mas sofisticadas practicamente resultado de los caprichos creativos e inquietos de sus propietarios. Stereorey, Imagen, Radio VIP, Estereomil, WFM, todas proyecciones del estilo de vida de sus dueños, inclinados a diversidades estilisticas, musicales, de vida, que diariamente aportaban en efecto nuevos sonidos y perspectivas por encima de la estridencia de la AM que competia por ratings a traves de los productos, digamos, de uso rudo que cautivaban audiencias de todas las edades y niveles socioeconomicos cumpliendo a cabalidad aquel principio magnifico que Giardinelli siempre decia: ‘hasta en la parte mas lejana de la sierra de oaxaca, siempre hay un hitachi de 1 dólar capaz de sintonizar’. La importancia de la radio como expansor de ideas, de noticias, de entretenimiento. La conciencia de esa importancia. El duelo constante entre la conciencia de esa importancia para crear conceptos y eventualmente negocio, y la acotacion permanente del poder establecido manteniendo una lucha inacabable de poder, sana, enriquecedora, dialectica, necesaria para la conservacion del principio de movimiento que habia construido una industria rica –de riqueza intelectual, no economica- siempre en el debate entre lo comercial, lo cultural, entre la superficialidad de los contenidos de entretenimiento o los noticiarios sin sustancia, y la exigencia de academicos por una radio educacional, formadora de estructuras sociales, combativas. Discusiones permanentes alrededor de los fines a los que deberia aspirar el medio, todos estirando hacia sus intereses –gobierno, empresarios, intelectuales- creando los remolinos discursivos necesarios para cultivar las ideas que motorizaban los contenidos de la radio, aunque entonces no tenian tal claridad en su definicion como ahora. Contenidos.
Despues vendria una nueva generacion en la decada de los 90 que perderia el rumbo. Educados fuera de la trinchera de la radio, las nuevas generaciones ejecutivas de la radio perdieron el sentido de responsabilidad e historico del medio y antecedieron la importancia del dinero por encima de la creacion de radio, alterando el orden completo de la creacion radiofonica, conformandose con la produccion de aquello que fuera necesario para garantizar ingresos, y que mejor forma de hacerlo que connivarse con el poder politico creando servicios informativos que vendieron contenidos, entrevistas, ‘exclusivas’, reportajes, coberturas. Todo a la venta, ya sea directamente o bajo el chantaje permanente del silencio complice que compromete la contratacion de espacios comerciales a la difusion de informaciones comprometedoras. Adicionalmente los productos hablados se desplazan a la FM abandonando la unica posibilidad de supervivencia de la AM en el futuro: la palabra hablada. Asi, el cuadrante nacional se comienza a llenar de servicios informativos, radio hablada imposibilitada de llenar tantas horas, de tantas semanas, de tantos años, de contenidos inteligentes, y, siniestramente para el medio, operada por administradores, contadores, que revisan la linea de revenue mas que la linea de rating. Y la radio toda entra en el juego de la politica, de la lucha descarada por el poder, y la discusion enriquecedora se estanca. Claramente se perdio el eje de la dialectica y ahora es un medio al servicio del poder, aunque en percepcion pareciera en contra, y es que en su propia concepcion creativa, esta radio informativa se ahoga en el juego de la palabra por el poder, no por la palabra por la informacion, por la creacion y el ingenio, la propuesta.
Y sin nada que ofrecer inicia su declive veloz perdiendo anualmente puntos financieros de ingreso en contra de nuevos medios, al grado de que la radio es ahora, de ser el segundo destino de presupuestos publicitarios por decadas, el tercero, pegandole ya al cuarto, por debajo de internet y medios alternativos.
Y entonces se anuncia con bombo y platillo que se podran generar mas señales de FM en Mexico y pienso inmediatamente en la logica predigital de aquellos que piensan en la pertenencia de una concesion como la ruta al enriquecimiento economico y la influencia politica. Un medio que por años ha menospreciado los contenidos y a sus creadores, ahora piensa que con mas estaciones va a encontrar la estabilidad de su industria. Un medio que en Mexico paso de ser el inquieto buscador de atenciones publicas a traves de las ideas, al arrogante destructor/constructor de personajes publicos, ahora no sabe que hacer con la propuesta de mas estaciones en un mercado ya de por si atomizado, mas que seguramente cerrarle la puerta a nuevos competidores con nuevas inquietudes.
Mal momento para anunciar decisiones que llegan tardisimo, pero verdaderamente tarde a Mexico –esta separacion de frecuencias lleva mas de 20 años en España y otros paises-, y que nuevamente solo vienen a buscar reforzar las simpatias de un sector de nuestra actividad empresarial, sin conciencia historica.